FÚTBOL / PONTEVEDRA
05 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Tres goles a favor y otros tres en contra en cinco jornadas han hecho reflexionar al entorno granate en una temporada en la que el Pontevedra se ha marcado grandes retos. Sin embargo, ¿es un bagaje tan escaso? Si se comparan los resultados con los de las últimas cuatro temporadas, la respuesta es no. El Pontevedra no suele empezar las temporadas fino en la faceta goleadora, aunque es cierto que hace tiempo que la plantilla no era como la de este año. En la temporada 1998-1999, el equipo llevaba también tres goles a favor a la altura de la quinta jornada, y había encajado dos. Con Roberto Robles se había arrancado perdiendo ante el Getafe (2-1), ganando al Lealtad (2-0), y empatando sin goles ante Deportivo B, Lugo y Móstoles. En la campaña 1999-2000 los números eran muy diferentes: el Pontevedra había marcado siete tantos, pero le habían encajado ocho, con empate ante el Oviedo (1-1), derrotas ante el Ávila (1-3) y el Ourense (2-0) y victorias frente al Móstoles (1-0) y la Cultural (2-4). Ocupaba el banco granate Martín Esperanza. En cuanto a la liga 2000-2001, el Pontevedra, con el técnico Rafa Sáez al frente, protagonizó un arranque problemático: en cinco jornadas, el equipo había marcado dos tantos y recogido la pelota de sus redes nueve veces. Había perdido ante la Ponferradina (3-0), el Zamora (0-2), Alcorcón (0-2), y empatado frente a Universidad de Oviedo (1-1) y Atlético de Madrid B (1-1). Guarismos fuera, lo importante es que la moral granate no tiene doblez. El medio centro Pedro Muñiz, uno de los cerebros del Pontevedra, lo tiene muy claro: «Muy mal se nos tendría que dar para que pasásemos un día más sin marcar gol. Este domingo ante el Marino veremos la puerta». Queda anotado.