Giovanella dio ánimos a Manuel Pablo en A Coruña

A. CENTENO / J. VILLAR A CORUÑA / VIGO

DEPORTES

CÉSAR QUIÁN

El presidente del Celta acompañó al brasileño Dicho y hecho. Al terminar el encuentro entre el Deportivo y el Celta, Giovanella se comprometió a visitar a Manuel Pablo para darle ánimos y pedirle disculpas, y ayer lo cumplió. En compañía del presidente del club vigués, Horacio Gómez, el centrocampista brasileño se desplazó hasta A Coruña para visitar al lateral grancanario.

02 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Al filo de las dos de la tarde, jugador y dirigente llegaron al Policlínico Santa Teresa, para transmitirle su apoyo «y el de toda la plantilla», según declaró Giovanella, a Manuel Pablo. «El encuentro resultó raro. Cuando nos miramos, ninguno comprendía todavía cómo se había podido producir esta situación. Afortunadamente, en seguida, me dijo que sabía que no había sido a propósito», apuntó el futbolista del Celta tras media hora de conversación con el jugador del Deportivo. Giovanella comentó que, a pesar del varapalo que supuso para el bravo lateral blanquiazul su lesión, lo había visto «bastante animado» y con ganas de «recuperarse cuanto antes», algo que él confía en que se produzca «dentro de los plazos previstos o, si puede ser, más pronto», subrayó. El centrocampista blanquiazul coincidió en su visita a Manuel Pablo con otros compañeros del deportivista. Lionel Scaloni, Donato, Valerón, Molina y Sergio se encontraban en ese momento dando ánimos a Manuel Pablo y aprovecharon para hacer lo propio con Giovanella, quien aunque más animado, todavía muestra malestar cuando se refiere al desgraciado lance del domingo. «Todo el mundo me conoce y sabe que no fui a lesionarlo, algo que me tranquiliza. Sin embargo, después de ver cómo le había quedado la pierna a Manuel Pablo, me costó meterme en el partido. Intentaba estar ahí, pero cada vez que se paraba el juego, recordaba la escena. Uno tiene que intentar ser fuerte, pero...», admitía ayer el céltico, que aseguró encontrarse más tranquilo, después de haber hablado con el deportivista y conocer su estado. Quien también tuvo palabras de ánimo para Manuel Pablo fue Horacio Gómez. El presidente del Celta no quiso perder la ocasión de visitar al grancanario, ya que considera que «es una fatalidad que, sin intención alguna, se produzcan este tipo de situaciones». Apoyo institucional El rector del conjunto olívico subrayó también que había transmitido a Manuel Pablo el apoyo de toda la familia celeste, que se sentía dolida por el incidente. Además, Horacio quiso dejar claro que, «a pesar del malestar que produce ver así al jugador», fue una jugada totalmente fortuita, «propia de un partido de tensión como un derbi», subrayó.