FINAL
09 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.No hubo sorpresa. Ni la temible hinchada turca. Ni los árbitros (ya rindieron pleitesía con los anfitriones frente a España). Ni, ya en lo deportivo, el propio Turklogu pudieron doblegar a la que ha demostrado ser la mejor selección del Eurobasket, Yugoslavia. Y eso que en la final la mejor de sus armas, el tiro exterior, les falló. Quizá quemaron toda su pólvora para deshacerse de España en la semifinal de anteayer. Los balcánicos tuvieron que recurrir a un impresionante esfuerzo en defensa para derrotar a una combativa Turquía que, espoleada por una entusiasta afición, no cedió hasta los cuatro últimos minutos del partido, cuando la inspiración de Scepanovic y Bodiroga disparó definitivamente a los yugoslavos. Los dos primeros cuartos, tal como le ocurriera frente a España, fueron un sufrimiento para los yugoslavos, especialmente para su estrella Stojakovic, que ayer no tuvo su punto de mira en condiciones. Poco a poco, la zona planteada por Turquía fue resquebrajándose ante el acierto de Bodiroga y Scepanovic. Fue precisamente un triple de este último, después de dos canastas de dos puntos, el que marcó el triunfo yugoslavo, ya que a falta de poco más de cinco minutos, Turquía se veía más lejos que nunca de la victoria: 59-69. Con este éxito, la nueva Yugoslavia logra su segundo Eurobasket -tras el logrado en Barcelona en 1997- y no ha hecho más que confirmar que cuentan con una de las selecciones más regulares. Por ahora, la única alternativa al incontestable dominio norteamericano.