FÚTBOL / COMPOSTELA Milo Abilleira, técnico del Celta B, tiene puestos los cinco sentidos en el partido del sábado ante el Compos. Al igual que Duque, ha dado hoy día de descanso. La cabeza, sin embargo, está en el próximo encuentro.
03 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Estaba previsto que un ojeador celeste se desplazase el domingo a Santiago pero finalmente no pudo asistir al encuentro. Abilleira tendrá como principal referencia la contienda de presentación, frente a Las Palmas, que presenció en directo. El técnico del filial céltico da por hecho que en Barreiro se verá un «Compostela muy aguerrido que llegará mentalmente fuerte después de ganar en la primera jornada». Subraya que «tiene jugadores de Segunda División y eso siempre se nota en esta categoría porque en cualquier momento pueden demostrar su calidad». También intuye que, a la hora de atacar, buscará «a Juanito y a Pedro Aguado en las bandas, para que saquen buenos centros hacia los puntas. Intentará hacer un fútbol combinativo pero sin sobar mucho el balón». Campo pequeño Abilleira llama la atención sobre las dimensiones del campo de Barreiro, «más pequeño que el de San Lázaro o el de la Cultural Leonesa, donde jugamos el domingo. Eso quiere decir que habrá menos espacios, para los dos equipos». Aunque no cree que el sábado se vea un fútbol directo, anticipa que el Celta B «tratará de no perder el balón cerca de la portería. Hay que salir jugando siempre que se pueda pero, a veces, hay que buscar el pelotazo largo del portero, si el rival te aprieta muy arriba». Una de las claves ofensivas pasará por «explotar bien las bandas, buscando la superioridad en esa zona del campo para romper la disciplina defensiva del Compostela». Jacobo Campos, que la pasada campaña jugó cedido en San Lázaro, se ha reintegrado a la disciplina celeste. Abilleira cree que «está atravesando un momento complicado. Durante mes y medio confiaba en que le saliera algún equipo de Segunda y ahora tiene que readaptarse». El técnico está medianamente satisfecho del primer partido de la Liga. Lo peor fue la derrota pero «los jugadores se dieron cuenta de que lo pueden hacer bien en cuanto se asentaron en el campo. Y también saben que cualquier equipo tendrá que trabajar mucho y con mucha paciencia para ganarnos, como hizo la Leonesa, que aprovechó una jugada de estrategia».