FÚTBOL / SEGUNDA
01 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El Racing trajo ayer fútbol del bueno a Lugo. Un buen presagio antes del arranque de la temporada en Segunda B. En su exilio forzoso por las obras del césped de A Malata, arrolló a un Murcia blandengue y espeso. Bastó con aplicar una presión de libro para que no pasase apuros en defensa. Y sobraron la inspiración y el descaro de Ismael, que marcó dos goles y envió otro par de balones a los palos, para despachar a un teórico aspirante al ascenso. Al inicio resultó difícil distinguir quién lucía la vitola de candidato. Cada año, más de diez equipos parten rumbo a Primera amparados en un presupuesto milmillonario y un puñado de nombres ilustres, mitad estrellas venidas a menos, mitad extranjeros supuestamente peligrosos. El Murcia es uno más. El Racing les aplica la prueba del algodón y comprueba. Si el rival sabe manejar su presión, entonces puede soñar. La prueba del nueve desnudó a un Murcia cubierto con mucha alpaca y pocas ideas. Para robar el balón, el Racing lanzó su infantería a presionar. Todo bajo control en defensa. Y, en ataque, Ismael se puso al mando de las operaciones. Jugó entre líneas, divirtió, desequilibró y adelantó a su equipo con un cabezazo a los dos minutos. Después, manejó el partido a su antojo. Y, al final, sentenció en una preciosa jugada individual. Los cuatro puntos en dos partidos dejan al Racing como segundo clasificado de forma provisional, con la sensación de haber empezado la Liga con paso firme. Quizás por eso dejó Luis César, siempre comedido, cierto margen para la euforia a la hora de analizar el partido. «Acabamos muchas más jugadas, tanto por dentro, como por fuera y a los palos. La victoria fue justa e incluso corta», estimó el preparador verde. «Estuvimos acertados y el Racing fue muy superior -continuó el técnico- durante los noventa minutos». Por su parte, el Atlético de Madrid se deshizo del Eibar (0-3) en Ipurua con facilidad, en un partido en el que los hombres de Luis Aragonés golearon, convencieron y se situaron como líderes provisionales de Segunda.