FÚTBOL La selección brasileña consiguió ayer de madrugada una importantísima victoria ante Paraguay (2-0) que le permite respirar tranquila y mantener las esperanzas de clasificación para la fase final del Mundial de 2002.
16 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los goles de Brasil, que contó con el apoyo incondicional de la torcida gaucha de Porto Alegre, corrieron a cargo del jugador del Hertha de Berlín Marcelinho Paraíba (min 5) y de Rivaldo (min 69), que aumentó la ventaja con un gol protestado por los paraguayos. A pesar de que tras esta victoria la selección canarinha tan sólo es cuarta en la clasificación del grupo sudamericano a falta de cuatro partidos, al menos se encuentra en una posición más cómoda, con 24 puntos, a uno de Ecuador, que ocupa la tercera, y a dos de Paraguay, segunda. Brasil no convenció con su juego, ya que mostró inseguridad y falta de confianza, con muy pocas jugadas bien hilvanadas. El choque estuvo presidido por los nervios y por las protestas de lso paraguayos, que reclamaron con insistencia al árbitro la no señalización de un penalti claro de Rivaldo por mano en el área. Hubo lugar para la tensión y roces entre diversos jugadores, como el protagonizado por Chilavert y Roberto Carlos, quien presuntamente insultó gravemente al arquero paraguayo. Crítica agridulce La prensa brasileña manifestó su satisfacción por el resultado que acerca a Brasil al Mundial, pero no dudó en criticar el mal juego de la canarinha. El diario Extra tituló: «Renace la esperanza» y añadió: «La selección estuvo lejos de presentar un juego de buen nivel técnico». «Ahora se puede pensar en el Mundial», señala O Globo. Este periódico sostiene que el encuentro ante Paraguay «fue difícil y llegó a ser dramático».