Lance amenaza a los mitos

JOSÉ M. FERNÁNDEZ A CORUÑA

DEPORTES

CICLISMO / TOUR DE FRANCIA Lance Armstrong amenaza a los grandes mitos del ciclismo. Tres victorias consecutivas en el Tour de Francia le colocan a un peldaño de las vacas sagradas del deporte más exigente que existe. El último medio siglo de ciclismo se escribe con los nombres de Jacques Anquetil, Eddie Merckx, Bernard Hinault, Miguel Indurain y, definitivamente, Lance Armstrong.

29 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Diez años y un día después de realizar su primer paseo triunfal por los Campos Elíseos, Miguel Indurain tiene un sucesor. Pero ni siquiera la insultante superioridad del norteamericano puede acallar el debate. Nadie ha sido capaz de ganar seis Tours y sólo uno -Miguel Indurain- se ha apuntado todos sus triunfos de forma consecutiva. ¿Será capaz Armstrong de destrozar la particular plusmarca de Miguelón? Lo que nadie pone en duda es que el líder del US Postal es el único integrante del pelotón internacional capaz de igualar el palmarés del español en la ronda francesa. Y todo ello a pesar de que Armstrong no emocione y la admiración por sus conquistas tenga más que ver con su triunfo sobre el cáncer que con sus exhibiciones sobre la bicicleta. Un dato a favor del norteamericano: sólo el alemán Ullrich -27 años- parece en codiciones de ponerle en apuros. Ni siquiera Eddie Merckx, el más voraz campeón que ha surcado las carreteras francesas y asesor del norteamericano, siente una excesiva admiración por Armstrong. Tampoco a Hinault parece entusiasmarle. A los héroes de antaño no les gusta que sus sucesores desprecien el resto del calendario y se centren sólo en el Tour. Los campeones se hacen todo el año y no durante tres semanas. Indurain pedaleaba con una máscara, a los franceses les gustaba apodarle el extraterrestre, pero la generosidad del de Villava le proporcionaba una admiración, dentro y fuera del pelotón, inalcanzable para Armstrong. A su edad -29 años- Indurain también acumulaba tres Tours y, como Lance, estaba en el mejor momento de su vida deportiva. Supuestamente, le quedan al menos dos o tres años hasta que empiece el declive. El tiempo apremia: Merckx ganó su quinto Tour a los 29 años, Anquetil a los 30 e Hinault e Indurain a los 31. Uno de los puntos fuertes de Armstrong -su minuciosa preparación del Tour- también aparece como uno de sus defectos: tiene todo tan previsto que nadie sabe como responderá a los imprevistos.