FÚTBOL Hacía tiempo que los grandes no ejercían de tales y la paz parecía haberse instalado en el fútbol español. Los clubes con menor potencial económico eran libres de negociar la salida de sus jugadores, si sus arcas lo estimaban oportuno. En caso contrario, todo continuaba siendo una balsa de aceite. Sin embargo, en los últimos tiempos, las cosas parecen haber cambiado.
22 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Barcelona y Real Madrid están dipuestos a confeccionar plantillas competitivas a cualquier coste. Y este no sólo se reduce al apartado económico. En el caso del club blanco, la llegada de Florentino Pérez y, más recientemente, de Jorge Valdano en las funciones de director general deportivo ha contribuido a un estilo más directo a la hora de gestionar los futuros fichajes. Con esta actitud, los de Chamartín desestabilizan a sus principales rivales, toda vez que los objetivos que se ha marcado el Real Madrid para la próxima campaña pasan por los mejores jugadores del momento. El período vacacional que ahora expira es un buen ejemplo de ello. Ha sucedido con la doble pareja de estrellas pretendida por el cuadro merengue: Mendieta, Manuel Pablo, Vieira y Zanetti. El club blanco asegura que cuida las formas hasta el último detalle. Empero, la realidad es otra y no siempre sus acciones resultan del agrado de los clubes afectados. El Real Madrid fichó a Zidane y después hubo de negociar duramente con el Juventus, opuesto a la salida de su mejor jugador. Una vez conseguido el objetivo principal de la campaña 2001-2002, el equipo de Jorge Valdano dio un salto en busca de refuerzos para la próxima campaña. El interés merengue por Mendieta provocó la salida del bilbaíno del fútbol español y la dimisión del presidente del Valencia, Pedro Cortés. El deportivista Manuel Pablo compartió sus vacaciones con la insistencia madridista por hacerse con sus servicios. El Arsenal inglés y el Inter de Milán han visto cómo Vieira y Zanetti solicitaron su marcha. En el meollo de la cuestión, el hecho de que el Real Madrid hable antes con los jugadores que con los clubes.