Mauro no estaba solo

Pablo Gómez Cundíns
PABLO GÓMEZ A CORUÑA

DEPORTES

RICKEY ROGERS

FÚTBOL / DEPORTIVO

11 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Mauro Silva pecó de honradez. Fue fiel a sus principios, y pensaba que sus compañeros también lo serían. Al menos, eso es lo que habían hablado. Sin embargo, en el momento de la verdad, sólo uno mantuvo la integridad: el capitán deportivista. Según fuentes cercanas a la selección brasileña, Mauro Silva contrastó su temor y ansia de protesta con el resto de la expedición canarinha. La mayoría mostraron su acuerdo con el deportivista y le transmitieron su miedo a viajar. Mauro no estaba solo. Varios internacionales querían secundar su iniciativa, pero la juventud jugó en su contra y sucumbieron ante la intimidación de Scolari. El seleccionador reunió a sus jugadores en la sala de embarque del aeropuerto de Rio de Janeiro sospechando que comenzaba a perder el control sobre el grupo. «Los junté y les hablé con dureza», confesó Scolari. Los jugadores sabían que seguir los pasos de Mauro Silva podría cerrar sus puertas en la selección canarinha. A su llegada a la localidad colombiana de Cali, Scolari opinó acerca del episodio protagonizado por el deportivista, pero nunca responsabilizó ni aludió directamente a Mauro Silva. «Hasta ahora, sólo tuve palabras de elogio para Mauro», dijo el seleccionador, «y el asunto de la violencia en Colombia es una frescura y una payasada. En el Primer Mundo la situación es igual. También ponen bombas en España». Asimismo, Scolari aprovechó para lanzar un mensaje enigmático: «De aquí a 20 días, cuando dé la lista para Paraguay, habrá novedades. Apúntenlo». Algunas fuentes aseguran que el regreso de César Sampaio gana enteros, siempre que el deportivista se recupere favorablemente de su lesión. Mientras tanto, Brasil permanece sumido en una división de opiniones con respecto a la renuncia de Mauro Silva, aunque nadie acusa negativamente al deportivista. La opinión generalizada (expresada a través de multitud de encuestas) es que el mediocentro deportivista obró de forma justificada, aunque se entiende que debería haber advertido de sus intenciones con más antelación. La prensa, dividida La línea adoptada por los medios de comunicación es contradictoria. Algunos, como O Estado de Sao Paulo, se preguntan: «¿A quién le interesa esta Copa América? La respuesta es simple: sólo a los que ganan dinero con ella». Otros, como el Diario Popular, apoyan la postura de Nilton Santos y opinan que «Mauro Silva acertó, en un acto de extrema valentía, por solitaria y solidaria» además de calificar la Copa América como «una estúpida empresa el universo fascistoide del fútbol».