CELTA / EN BUSCA DEL PRIMER TÍTULO
25 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El sexto asalto de la temporada entre el Celta y el Barcelona se presentaba en un ambiente tenso. Desde la Ciudad Condal se habían encargado de calentar el ambiente después de acusar a los célticos de violentos. Los jugadores azulgrana habían amenazado con un trato duro hacia sus rivales. El Camp Nou se convirtió en un campo de batalla donde podían desatarse las hostilidades. Los azulgrana salen con ímpetu y dureza. En los tres primeros minutos, los jugadores del Barcelona salieron con demasiado ímpetu. La primera entrada dura se produjo e la primera jugada de ataque de Mostovoi, a quien Gabri frenó de forma ilegal haciéndose acreedor a una tarjeta que no le mostró Fernández Marín. Poco después Frank de Boer entró fuerte sobre Catanha haciéndole una falta de la que llegó el tanto de Berizzo. Fernández Marín fue justo. El colegiado valenciano estuvo correcto y no se dejó influenciar por el ambiente de un Camp Nou que no se llenó. Kluivert simuló y solicitó un penalti por un contacto inexistente con Yago. Fernández Marín fue riguroso en la expulsión de Jesuli. Overmars pisa a Jayo. El partido se desarrolló por cauces más normales de los anunciados. Apenas hubo violencia. El único atisbo lo protagonizó precisamente un azulgrana, el holandés Overmars, que le entró con los tacos por delante a Jayo y le pisó la tibia. Una entrada muy peligrosa. Guardiola, un incordio. Dijo un ex-árbitro de Primera que Guardiola es el jugador más protestón del fútbol español. Ayer le dio la razón, pues el centrocampista, que ayer se despedía del Camp Nou, estuvo constantemente incordiando al colegiado. No estaba Rivaldo. Ayer estaba ausente la gran estrella del Barcelona, lo que obligó al Celta a hacer menos faltas. Para tapar a un crack muchas veces es necesario hacerlo antirreglamentariamente aún a riesgo de sufrir tarjetas y eso es lo que ocurrió en el encuentro de ida. Ayer no hubo un marcaje férreo individual. Provocaciones a Juanfran. Los azulgrana estaban picados por la actitud que había mostrado Juanfran en el partido de ida, y ayer trataron de provocarle para tratar de que perdiese los nervios. El resultado fue que alguno se llevó una tarjeta, como Alfonso o la expulsión de Gabri por una entrada dura al lateral valenciano. El doble de faltas de los catalanes. Todos los sectores del Barcelona se quejaron de la dureza del Celta en el primer partido, pero ayer fueron ellos los duros. El Barcelona cometió el doble de faltas (26) que los célticos (13). También recibieron más tarjetas amarillas (seis por cuatro). En expulsiones hubo empate a uno (Jesuli y Gabri).