El infierno está que arde

REDACCIÓN A CORUÑA

DEPORTES

FÚTBOL

04 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El diablo del fútbol ha subido al máximo la temperatura de la caldera de Segunda. En resumen: dos jornadas, dos plazas vacantes para el ascenso, una para el descenso y siete candidatos. Los seguidores morbosos están de enhorabuena. El infierno está que arde. A dos partidos para la conclusión, casi un tercio de los participantes desconoce su destino. El carrusel casero se impone el próximo fin de semana. En seis de los once encuentros se juega algo. El cóctel de tres ex-campeones de Primera y máximo goleador de la Liga de la pasada campaña ha dado un fruto: emoción. Gran parte de la temporada se decidirá en tres horas. El que no se ha prestado al suspense ha sido el Sevilla. Ha impuesto la dictadura de la estadística, algo complicado en fútbol. Sólo ha estado alejado del podio de la categoría en una jornada. Regularidad aplastante. Betis y Tenerife son los siguientes de la tabla y se han empeñado en prolongar la incertidumbre con dos derrotas. Los béticos viven un fin de semana para olvidar y los chicharreros se ahogan en las dudas de su futuro, con el rumor del fichaje de su técnico, Rafael Benítez por el Valencia. Y luego está el caso del Atlético, la estrella invitada, el animador sin duda de una campaña con demasiados ilustres para tan poco ascenso. El equipo anti-matemáticas. El Atleti llega a la recta final en la mejor posición de toda la temporada, la cuarta plaza, con opciones de enmendar el pésimo arranque liguero, ejemplificado por los cuatro goles endosados por el Levante en el primer día de suplicio. Su ventaja, que en la última jornada su destino se decide en casa: Getafe-Atlético y Leganés-Tenerife. Antes, los colchoneros visitarán al Sporting, que jugará con el portero suplente del equipo filial. ¿Marcará Fernando Torres? Y con tanto antiguo rico rebajado a nuevo desclasado, comienzan los rumores del tráfico de puntos por maletines. Si anteriormente algún directivo aseguró que los rojiblancos subirían por mandato, ahora la polémica es económica. Y en tierra de nadie, técnicos como Carlos Granero se tiran de los pelos. Su equipo, el Levante, es noveno a siete puntos de la esperanza. En diferencia de goles habría superado a siete de los cuadros que le preceden. Un honor inútil. En la zona baja, se han hundido Getafe, Universidad Las Palmas y Lleida. El primer conjunto ya habría descendido el año pasado si el Atlético B no se viera obligado a bajar por el estropicio de su primer equipo. Pero todavía queda una tumba de Segunda B para otro equipo. Elche, Compostela y Racing de Ferrol pelean por no ocuparla.