NOVA CREU ALTA
28 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.X. R. CASTRO SABADELL. Enviado Especial La historia se repite, pero en grado superlativo. El Ourense volvió a perder el segundo partido consecutivo en un play off de ascenso. De nuevo es colista en solitario con cero puntos. Como el año pasado, sólo que ahora el Burgos ya suma seis y el cambio de entrenador se hizo la semana pasada. Ya no queda margen de error. Sólo ganarlo todo, rezar y esperar. La mitad del sueño enterró siete días atrás en O Couto. Un terció más se quedó en la Nova Creu Alta. El Ourense mejoró con respecto al estreno, pero sólo en los matices. Tuvo más el balón, le echó más ganas, pero volvió a hacer concesiones en defensa. En una de ellas, llegó el tanto de la victoria local. Molist, libre de marca en el segundo palo, tuvo media hora para colocar el balón y batir a Santisteban. Los primeros minutos sirvieron para confirmar las reformulaciones de Arteche. Igor se colocó como pivote por delante de la defensa, Jorge Sánchez recibía muy atrás y la libertad era para Garitano. Este movimiento de peones bastó para maniatar a un Sabadell que tardó en meterse en el partido. Pero al Sabadell le bastó con cortar el ritmo: robar balones en mediocampo, provocar faltas y hacer los cambios que le restaban. El Ourense apenas llegó a los dominios de Almunia, y cuando lo hizo el meta navarro demostró su solvencia. En esta ocasión no hubo ridículo, pero se repitió la derrota.