El cuadro vigués necesita ganar para depender de sí mismo Si a las Canarias se las conoce como las islas afortunadas , es aquí donde el Celta debe entrar en la ruleta del juego y apostar bien, ya que una mala elección le haría perder lo que tanto esfuerzo le costó ganar durante la segunda vuelta. Ante el Las Palmas los celestes deben salir a por el triunfo y aparcar esa actitud miedosa que exhibieron en su desplazamiento anterior a Mallorca. Si este equipo está llamado a grandes hazañas no puede demostrarlo sólo ante rivales como Real Madrid o Deportivo.
25 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La Liga es un torneo en el que se premia la regularidad y hasta ahora los célticos sólo han seguido líneas de altibajos. Por este motivo resulta especialmente importante que no vuelvan a fallar justo en el tramo final, cuando ya no hay capacidad de maniobra. Quedan tres partidos que para casi todos se entienden como finales, aunque con una salvedad y es que Las Palmas o Zaragoza, las dos visitas que les quedan a los celestes, son rivales que no se juegan nada. Mostovoi dio tras el partido de Son Moix dos pinceladas de su habitual sinceridad, «jugando así parecemos un equipo de niños», y otra sobre el tema de las posibles motivaciones de conjuntos como el de esta noche, «puede ser que no se jueguen nada, pero no sabemos cómo pero luego parece que les va la vida en ello». El ruso habla como capitán del equipo y con la experiencia de otros finales de competición en los que el cuadro vigués echó por tierra su buena marcha anterior. Este equipo ya ha demostrado que poco le importaron las bajas en el periodo de rotaciones. Ante el Málaga en la Rosaleda no jugaron ni Vagner, ni Karpin y el conjunto vigués fue muy superior. Esa línea de exhibición lejos de Balaídos es la que necesitan para poder permitirse llegar a la cita ante el Villarreal con el futuro en sus manos. Un nuevo traspiés aquí significaría volver a depender de otros marcadores y que la de mañana fuese una jornada de transistores. Para evitar angustias lo mejor es hacer los deberes y no dejar nada pendiente para el final de curso. Eso es de malos estudiantes y suele dar mal resultado.