FÚTBOL / CELTA
23 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Valery Karpin no se mordió ayer la lengua y lanzó toda su ira hacia los miembros del Comité de Competición por la sanción de tres partidos que le han impuesto debido al incidente del domingo con el jugador del Numancia Marini y que acabó con su expulsión. «Es lamentable como siempre», manifestó. El ruso afirma que la decisión no le cogió por sorpresa porque «si me preguntan antes lo que esperaba hubiera dicho que nada bueno, como siempre». Su animadversión hacia el Comité de Competición quedaron claras en sus declaraciones: «No les gusta lo que digo ni que yo sea comunitario B, por lo que no me sorprende que actúen así», declaró ayer. Tarjeta injusta El centrocampista céltico comenzó arremetiendo contra el colegiado que sustituyó el domingo a López Nieto en Balaídos, Llorente Carcedo, que fue quien le expulsó: «No pasó nada grave para que me enseñase la tarjeta roja. Un árbitro que tuviese experiencia nos hubiese llamado a la calma y nada más», opinó. Pero según Karpin es «más grave la decisión del comité que la del árbitro». El futbolista ruso sabe que los miembros del organismo disciplinario observaron el vídeo de la acción porque se lo presentó el Numancia para hacer alegaciones sobre Marini, que finalmente no recibió ningún tipo de sanción: «Me imagino que en ese vídeo se ve que no hubo nada». Karpin cree que si le quitan la sanción a uno se la tienen que quitar también al otro», manifestó. Ante el recurso que el Celta presentaba ayer por la tarde ante el Comité de Apelación, Valery Karpin no espera que le rebajen la sanción, sino «que me quiten la tarjeta, como a Marini. Si en cada partido hay una tangana y cinco empujones, habría que meterle tres o cuatro partidos a cada uno», indicó. En caso de que el Comité de Apelación desestime el recurso, el club acudiría en última instancia al Comité Español de Disciplina Deportiva, dependiente del Consejo Superior de Deportes, para tratar de anular la sanción. Por último, Karpin cambió de tema e hizo una breve alusión a su futuro, del que todavía no sabe «nada». Le queda un año de contrato con el Celta y de momento «nadie ha hablado conmigo nada sobre el tema», apuntó el jugador.