Una mínima esperanza

REDACCIÓN PONTEVEDRA

DEPORTES

RAMÓN LEIRO

FÚTBOL / REGIONAL PREFERENTE

14 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

A medida que iban llegando los resultados del municipal de A Garda, donde el Sporting Guardés estaba haciendo un traje al Velle -acabaron 5-2-, los ánimos decaían en O Baltar, al menos en el bando visitante. El Marín, que debía ganar para optar a la segunda plaza en el grupo sur de Regional Preferente, y con ella a la promoción de ascenso, perdió ante el Portonovo (4-1). Los franjiazules aún cuentan con la mínima opción de la promoción de los terceros clasificados. La última jornada de liga fue la de las grandes goleadas. Además de los festines del Arousa (0-5 al Atios), del Estradense (4-0 al Vilalonga) y del mismo Guardés, el Portonovo no tuvo piedad del Marín. Su entrenador, José López, dijo tras el encuentro que los arlequinados no se podían permitir ser una comparsa, y supo hacer que sus hombres aprovechasen los espacios que dejó un Marín a la desesperada. La carambola debería ser mayúscula. Para ascender a Tercera, el Marín debe ganar en la promoción de terceros al Imperator OAR, y esperar. Después, los marinenses se verían en la máxima categoría autonómica si ascendiensen a Segunda División B tres equipos gallegos, cosa bien difícil, teniendo en cuenta que en la promoción entran cuatro: el Celta de Vigo B, el Endesa As Pontes, el Ponte Ourense y el Xove Lago. Aún en caso de perder ante el Imperator, al Marín le quedaría la última y utópica posibilidad de que estos cuatro conjuntos consiguieran su paso a Segunda B. Mientras tanto, el Portonovo ha acabado con un notable una campaña que comenzó marcada por la modestia. Tras un comienzo titubeante, marcado por la tardanza en el cierre de la plantilla, el equipo de José López ha finalizado en la sexta plaza, con 55 puntos, y ha conseguido traspasar a uno de sus jugadores, Óscar Millo, al Numancia, un balance nada malo para el club arlequinado.