BALONMANO
29 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Como en la pista de un circo, el Teucro Caixanova se empeñó ayer en aquello del más difícil todavía. Desmotivado en defensa, el equipo pontevedrés excusó su presencia en la pista del Municipal durante más de tres cuartos de hora, y maquilló su mal partido empatando a un inocente Arrate en los últimos minutos. Sólo hay que ver el resultado para darse cuenta de que el encuentro fue una auténtica ensalada de goles. Normalmente, un partido así es de agradecer, pero éste no resultó especialmente brillante. Los goles entraban en una y otra portería con la mayor naturalidad, como si el balonmano se tratase de éso, de encajar y lavarse las manos, en el ambiente frío, lunar, de un Municipal casi vacío. La defensa 4-2 del Arrate, vicecolista de la categoría, y su contraataque se atragantaron a un Caixanova que acusó las ausencias de Samardzic y Benaches, y se confió a la potencia de Vega y Rochel. El Teucro no consiguió alcanzar en el marcador al equipo de Eibar -rival del Chapela por eludir la promoción de descenso- hasta el minuto 26. Poco antes, una serie de exclusiones y la entrada en juego del portero habitualmente titular, Javi Díaz -antes había jugado un Soliño-, habían permitido al cuadro azul remontar el encuentro. En los dos últimos minutos, con el Teucro en inferioridad, el Arrate no supo llevarse un choque que había tenido en la mano siempre.