FÚTBOL / PRIMERA DIVISIÓN Un gol de Guti, a pase de Figo, fue suficiente para que el Real Madrid consiguiese una trascendental victoria ante el Las Palmas en el Insular que acerca al equipo de Vicente del Bosque al título de Liga. Con las importantes bajas de Raúl, Makelele, y también de Helguera en el centro del campo, ya que el organizador tuvo que jugar en el centro de la defensa, al Madrid no le resultó nada fácil ganar al Las Palmas, pero en un partido muy discreto, suplió la falta de brillantez con un fútbol práctico.
08 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.En una primera parte pésima, el 0-0 hizo justicia al escaso y pobre juego de ambos equipos. El Madrid, que acusó en el medio campo las ausencias de Helguera y Makelele, sólo tuvo una ocasión clara de gol en la primera mitad, de Figo, la única vez que el portugués entró con peligro en el área en ese periodo. Del ataque blanco no hubo más que destacar en ese primer tiempo, porque el Las Palmas defendió muy arriba. Blandos canarios El Madrid estuvo en el periodo inicial muy lento, apático de medio campo hacia delante, y a Guti y Morientes apenas les llegaron balones de un inconsistente centro del campo. Las Palmas tuvo más ocasiones en esa primera parte, pero los canarios se mostraron muy blandos arriba, y por el centro nunca lograron superar a la defensa blanca. Del Bosque buscó mayor presencia ofensiva en la segunda mitad con Savio por Morientes, y fue el brasileño quien dio el primer serio aviso en ese periodo, aunque el Las Palmas, que arrancó con más poderío, tuvo la opción más clara de gol tras una gran jugada de Guayre que se marchó rozando el larguero. Ahí se salvó el Madrid, y poco después llegó el gol blanco. Figo dio un centro medido a Guti, y éste cabeceó a bocajarro, pero a las manos del meta, para culminar después en la línea de gol. El Madrid cedió entonces el control del balón al Las Palmas, que recurrió a todos sus delanteros para intentar superar a la defensa blanca, pero a los canarios les resultó imposible igualar un choque que se endureció. Los blancos sólo pensaron en mantener el resultado y responder a la contra, pero pudo costarles muy caro si Samways hubiese acertado a falta de cinco minutos.