En febrero, resolvió cuatro encuentros en el límite del tiempo «Puede que hayamos tenido algo de suerte últimamente, pero también es cierto que hay que buscarla y el equipo ha demostrado que no se viene abajo ante un marcador adverso». Así definía ayer Tomás Hervás lo que le está aconteciendo al Celta en sus últimos encuentro.
26 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.En todo el mes de febrero, los jugadores célticos han enderezado resultados adversos en los últimos minutos de cuatro partidos. Han sumado cinco puntos en tres partidos, merced a los goles conseguidos en el límite de la conclusión y eliminaron al Stuttgart de la Copa de la Uefa también a falta de cuatro minutos para el final. La suerte viste de celeste desde que los jugadores del Celta decidieron, a finales del pasado mes de enero, enderezar el rumbo del equipo vigués. Todo empezó en Anoeta, con un Celta en inferioridad numérica y con un marcador de dos a cero en contra. La confianza en sus posibilidades facilitó un empate in extremis, en el minuto 91. Mostovoi le tomó las medidas a la suerte para vestirla con la camiseta del Celta. Debió de gustarle el traje al caprichoso destino porque seis días más tarde, el Celta obtenía los tres puntos en juego en Montjüic con un gol de Catanha en el minuto 91. En Liga, la historia continuó el pasado domingo en Mendizorroza, con el gol de Edú en el minuto 89. Días antes, a falta de cuatro minutos para el final del encuentro contra el Stuttgart, la afición preparaba la despedida de su equipo de la competición continental. La insistencia de Mostovoi recondujo la situación y permitió pensar ya en el Barcelona y en los cuartos de final. Este buen momento, que por otro lado significa que el Celta se mantenga invicto en la segunda parte del campeonato liguero, tuvo un precedente en la Intertoto veraniega. Primero en el encuentro ante el Aston Villa en Balaídos. Cuando el empate a ceros parecía abocado a convertirse en definitivo, Benni McCarthy consiguió la victoria en el minuto 89. En las finales de ese torneo, volvió a repetirse la historia ante el Zenit, primero en Vigo y después en San Petersburgo. En Balaídos, Juanfran consiguió el gol del triunfo en el minuto 91, permitiendo que el Celta fuera con una mínima ventaja a la ciudad rusa. En la vuelta, el Zenit vencía por dos goles a cero a falta de siete minutos para concluir el partido. Este resultado daba la clasificación para la Uefa al equipo de San Petersburgo y hacía estéril el esfuerzo veraniego realizado por el Celta. Primero Karpin, en el minuto 83, y después Benni, en el 91, firmaban el empate y la clasificación céltica para el torneo europeo. En el reverso de la moneda, al Celta le empataron dos partidos de Liga en los últimos minutos. Frente al Racing, un gol en propia meta de Cáceres, impidió la victoria celeste. La última vez que ocurrió fue ante el Mallorca. Olaizola, en el minuto 90, firmaba el empate a dos tantos el pasado 17 de diciembre en el estadio de Balaídos.