La Liga se cita en Riazor

JOSÉ M. FERNÁNDEZ A CORUÑA

DEPORTES

Dépor y Real Madrid escenifican en el estadio coruñés el primer acto del mano a mano por el torneo entre el campeón y el actual líder La Liga pasa por Riazor. El campeón contra el líder o, lo que es lo mismo en este caso, el segundo clasificado contra el primero. Por derecho propio, el encuentro de esta tarde (21 horas, TVG) entre el Deportivo y el Real Madrid es el partido con mayúsculas, el único choque capaz de eclipsar la habitual carga mediática del eje Madrid-Barcelona, a sólo siete días de que el Santiago Bernabéu albergue el duelo entre ambos.

23 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

A partir de hoy nada será igual. Cierto que los tres puntos tienen un efecto más sicológico que contable, pero el que caiga entregará el simbólico bastón de mando al vencedor y disfrutará de una cierta ventaja en el particular combate a los puntos entre ambos. Quedarían catorce jornadas por disputar -42 puntos-, pero ni el Madrid sentenciaría el campeonato con un triunfo ni el Dépor se sentiría campeón con los tres puntos. La Liga no se decidirá hoy en Riazor, sin embargo el choque de grandes trenes tiene toda la pinta de ser el primer y más importante acto de un intenso mano a mano entre los protagonistas de esta tarde, con parada y fonda el próximo 17 de junio. Al Dépor le cuesta salvar la asignatura del Santiago Bernabéu, pero en Riazor ha dado pruebas suficientes de solvencia a lo largo de la actual temporada y particularmente ante su rival de hoy, durante los últimos nueve años: el cuadro deportivista no conoce la derrota en casa desde el 5 de enero del 2000 y para encontrar la última victoria madridista en A Coruña es necesario remontarse al 2 de noviembre de 1991 (0-3, con sólo Fran y Hierro como supervivientes hoy). Tres puntos, procedentes de otros tantos empates, es el escaso bagaje que el Madrid ha sacado en sus últimas ocho visitas ligueras al feudo deportivista; eso sí, el equipo blanco ha necesitado ampliar las alforjas en sus viajes de vuelta para dar cabida a los 22 goles encajados en los ocho partidos. Deportivo y Real Madrid llegan al gran duelo con trayectorias similares. Vivos en la Liga de Campeones, eliminados prematuramente de la Copa del Rey y en racha en la Liga. Pero Javier Irureta y Vicente del Bosque han seguido caminos distintos para llegar en el mejor momento. El técnico deportivista ha exhibido su maestría en las rotaciones, hasta el punto de que sólo ha repetido alineación en dos encuentros. Por contra, el entrenador madridista ha dibujado un Madrid para memorizar, con un esqueleto fundamental del que sólo se desvía por las lesiones o sanciones. El único quebradero de cabeza de Del Bosque se llama Makelele. Todo es más o menos previsible en el cuadro blanco: en ausencia del pulmón francés, McManaman acompañará hoy a Helguera en el medio campo y, probablemente, Solari ocupará el lugar del inglés en la banda izquierda. La duda, Morientes o Guti. Sin descartar una sorpresa de última hora -a Javier Irureta le gusta jugar al gato y al ratón en vísperas de las grandes citas-, el once inicial del Deportivo parece bastante claro; de no ser por la lesión de Molina y la obligada ausencia de Nourredine Naybet -convocado por su selección-, el equipo sería el mismo que saltó hace siete días al Camp Nou. Songo''o ocupará el lugar de Molina y Helder acompañará a Donato en el centro de la defensa.