FÚTBOL / COMPOSTELA Carlos Ballesta, ex-entrenador del Compostela Carlos Ballesta, tras toda una vida ligado al Deportivo, aceptó el reto que le propuso el Compostela. Cambió la tranquilidad funcionarial de quien forma parte de una estructura por la adrenalina de un banquillo. Superó con éxito el primer envite y acabó devorado por los resultados en el segundo. Llegó sin hacer ruido. Vivió alejado de los grandes titulares. Y se fue de la misma manera. Aunque todavía está asimilando el sinsabor de un cese, ya anhela que se le presente una nueva oportunidad. El banquillo tritura pero magnetiza.
21 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Carlos Ballesta vivió las primeras 36 horas posteriores al cese aislado del ruido, metabolizando sentimientos. -¿Cómo se encuentra una vez confirmada la destitución? -Es difícil de precisar. Son muchas sensaciones, algunas contradictorias. Siento rabia, impotencia, mala leche, tristeza e incluso cierto alivio. Esto último en menor medida, desde luego. -¿Claudicó en algún momento? -No, no. Después del partido con el Atlético de Madrid estaba muy jodido. Hablé de buscar alguna solución, de que teníamos que remar todos en el mismo sentido. No sé si eso se malinterpretó. Yo me veía con fuerza y capacidad para seguir. Nunca se me pasó por la cabeza arrojar la toalla. -¿Era una situación parecida a la que se encontró cuando se hizo cargo del Compos? -Hablamos de equipos distintos. Cuando llegué, la plantilla estaba muy desencantada. Algunos jugadores no veían solución. Pero se logró la permanencia. Se fueron futbolistas como José Manuel, Lekumberri, Saula, Mauro, Changui o Hoekstra, que para mí eran muy importantes. La plantilla de este año no estaba tan compensada. Pero siempre dije, y digo, que había que estar preparados para sufrir en la lucha por la permanencia. Creo que al equipo le falta poder defensivo. Y no nos acompañó la fortuna en un par o tres de partidos. Esos puntos que no se sumaron pesan. -¿En las últimas semanas se sintió demasiado solo? -Al final me sentía algo solo. Pero no tengo ningún reproche ni nada que decir contra nadie. Es algo que percibí en otros entrenadores. -¿Hay acuerdo para la rescisión? -Sí. Ya hablé con los dirigentes y estamos de acuerdo. Falta por resolver el trámite burocrático. Lo que quiero es que todo sea rápido y sencillo. Con el club no tengo ningún problema.