BALONCESTO / LIGA ACB Asentado en la cima del campeonato, el Barcelona hizo ayer dejación de sus responsabilidades y se encomendó a su solvencia para deshacerse de un Breogán muy meritorio. El conjunto de Aíto, acostumbrado a imprimir a su juego altas dosis de tensión, se presentó en Lugo sin nervio, deprimido por la derrota en el primer play off de la Euroliga tres días antes.
04 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Para el Breogán, la cuestión era emular la gesta del año pasado, aunque el panorama había cambiado: esta vez se apoyó en Odriozola -cinco triples en el tercer cuarto-, Bonner y Loncar. No fue un partido rabioso, centelleante. El bosque de músculos que maneja Aíto provocó un juego trabado, con un marcador escuálido. El arsenal azulgrana se redujo a una endeble presión en todo el campo tras canasta. El desgaste imprimido por el coloso barcelonés y un arbitraje venenoso dejó sin aliento al Breo, que se metió en la carretera de la precipitación con innumerables pérdidas y fallos en los tiros libres y estuvo a punto de volcar en el tramo final. Una briosa reacción metió otra vez a los locales en el partido (75-74, a falta de 44 segundos). Jasikevicius anotó dos tiros libres y los árbitros cometieron un atropello al pitar una falta en ataque a Davis; Karnisovas y Elson mataron la emoción con tiros libres.