El Celta se motiva para derrotar al Osasuna tras diez jornadas de sequía El cuadro vigués en esta jornada se enfrenta con una de sus claves de futuro, la del discurrir por el campeonato liguero con el corazón encogido o a pecho descubierto. Si esta tarde el Celta no vence a Osasuna, las excusas servirán de poco y el análisis dejará a los celestes a un paso del abismo. La Liga empezó para los célticos ante el equipo navarro. Por aquel entonces el paso parecía firme, no en la calidad futbolística pero sí en la contundente efectividad de sus resultados.
27 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Un comienzo similar de la segunda vuelta al del mes de septiembre serviría para aclarar muchas dudas y para tranquilizar a los inquietos. Sin embargo, un mal resultado ante Osasuna sería el preludio de una semana dura, de un Vía Crucis que pasa por Mallorca, Barcelona y Stuttgart. Las palabras del céltico Eduardo Berizzo hace unos días dejaban un toque de literatura argentina digna del mejor Valdano. «Ningún equipo en el mundo tiene licencia para perder jamás». El problema es que el Celta de los últimos tiempos no crea «miedo escénico» y eso implica que tampoco Osasuna pueda encajar en sus cuadernos de notas un resultado negativo en Vigo. A priori nadie puede atribuir a un clima de tensión el que esta vez el equipo vigués no dé la talla. Ante el Zaragoza la afición celeste demostró que está muy por encima de las crisis y de que sin en otros sitios le pitan a un equipo que lucha por el título, en Balaídos aún no han olvidado que manteniendo los pies en el suelo este Celta puede seguir consolidado en la élite y no caer en un pozo al que fueron Atlético de Madrid, Betis, Sevilla, Tenerife... La resurrección de Mostovoi en las jornadas pasadas y el buen tono de Vagner son las mejores garantías. Ahora sólo falta que Catanha siga marcando y Karpin o Gustavo López recuperen su tono físico. Queda mucha temporada por delante y aún queda tiempo para todo, para lo bueno y para lo malo. Una racha de diez partidos sin ganar es difícilmente igualable y es que es digna de un equipo que lucha por mantenerse. El Celta debe aclarar ante Osasuna cual es su Liga. Los navarros no han ganado nunca en Vigo en Primera División y si es cuestión de romper estadísticas que los célticos golpeen primero.