La última derrota liguera en Vigo fue el 29 de enero de 2000 El Celta ha empezado el 2001 con un triunfo en la Copa del Rey ante el Compostela. Esta victoria servirá de poco, si esta tarde no es capaz de doblegar al Las Palmas en Balaídos. La rehabilitación de su imagen, para la afición celeste, pasa por mantener algo más de credibilidad en el campeonato de Liga y acabar así con una sequía de siete jornadas sin ganar.
06 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La trayectoria viguesa en campo propio es la que más esperanzas hace concebir a sus seguidores de que los desafortunados últimos resultados puedan concluir. El Celta no pierde en su campo, en un partido de Liga, desde el 29 de enero de 2000 cuando cayó ante el Atlético de Madrid. Para conseguir sumar un año como invictos los célticos deben superar además de la prueba de hoy posteriormente al Zaragoza y al Osasuna. El mejor reconstituyente anínico de los célticos no viene dado sólo por haber empezado el 2001 ganando, sino también porque Mostovoi haya vuelto a una convocatoria, porque los rumores de fuga de McCarthy hayan finalizado y como no por el refuerzo de Berizzo que parece va a apuntalar a una débil defensa. El ex-de River Plate va a poder estrenarse esta tarde ante la afición celeste que está deseosa de sentir seguridad en su línea trasera. Las bajas de Djorovic por lesión y Catanha sancionado no parecen ser un impedimento para alinear una formación consistente que demuestra la gran calidad y larga plantilla que tiene ahora mismo el conjunto vigués. La cuesta de enero ha empezado y es que de conseguir el pase a los cuartos de final de la Copa ante el Leganés los celestes acabarían este mes disputando ocho partidos. Los rivales son asequibles como para que los célticos entren en febrero con la moral alta, pero ahí radica el problema. El bajón anterior no permite más licencias y en el seno de la plantilla olívica son conscientes de que les ha llegado su hora. Sobre el papel las exigencias indican que los triunfos deben llegar ahora y de forma consecutiva.