FÚTBOL INTERNACIONAL La final del campeonato brasileño entre el Vasco da Gama y el Sao Caetano fue suspendida definitivamente después de que por lo menos 55 aficionados resultaran heridos, tres de ellos muy graves, al ceder una valla ante una avalancha humana. Después de minutos de pánico y desesperación, los hinchas lograron salir de entre los alambres ayudados por la policía y los aficionados y los múltiples heridos fueron atendidos en el terreno de juego.
30 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Según las imágenes de las cámaras del estadio, hubo una pelea en lo alto de la grada y una gran cantidad de gente fue empujada hacia la parte inferior de la bancada, lo cual hizo que la alambrada que separa al público del campo cediera ante el peso. La decisión de suspender definitivamente el encuentro fue tomada por el árbitro tras más de una hora de deliberaciones con las autoridades de la policía, los directivos de ambos clubes y representantes de la Gobernación de Río de Janeiro. El marcador reflejaba un 0-0 cuando se detuvo el juego. Según los comentaristas deportivos locales, el estadio estaba muy lleno y no está preparado para acoger una final de semejantes proporciones.