BALONCESTO / NBA El talento no tiene fronteras. La medalla de bronce de su selección en los Juegos Olímpicos de Seúl -considerada un fracaso en toda la regla- abrió los ojos al baloncesto estadounidense, que entendió que ya no podía participar en las competiciones internacionales con un combinado de jovenzuelos universitarios. A partir de entonces, Estados Unidos recurrió a los profesionales -Dream Team de 1992- y la NBA exploró con más ahínco el mercado europeo.
25 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Desde el ya lejano debut del búlgaro Gloukhov o de Fernando Martín, la NBA ha buceado en la cantera europea. En el ocaso de sus carreras, Divac, Kukoc -campeón en tres ocasiones con su anterior equipo, Chicago Bulls- o Sabonis se han fabricado una sólida reputación, pero ha llegado la hora del recambio. En la actualidad, menos de una veintena de jugadores formados en Europa tienen un sitio entre los profesionales norteamericanos, pero, una vez retirado el holandés Smits, sólo una decena tienen una participación más o menos relevante en sus respectivos equipos. Además de los veteranos Divac (Sacramento Kings), Sabonis (Portland) y Kukoc (Sixers), destacan Stojakovic -una de las sorpresas de la temporada- y el alemán Nowitzki, una perla de 22 años que apenas hace tres años jugaba en la Segunda División de su país. El quinteto inicial de Sacramento, líder de la Conferencia Oeste, ha incluiodo hasta tres europeos en su quinteto inicial: Stojakovic, Divac y el turco Turkoglu. Dos lituanos, Sabonis (Portland) y Zydrunas Ilgauskas (Cleveland), son los europeos que más cobran en la NBA. Ambos, con ganancias superiores a los 10 millones de dólares: Sabonis recibirá esta temporada 11,25 millones de dólares -2.025 millones de pesetas-; Ilgauskas, ausente durante toda la temporada por lesión, tiene un contrato con los Cavaliers de 10,13 millones de dólares -1.900 millones de pesetas- por año hasta la campaña 2004-05. Divac cobra 1.700 millones de pesetas y Kukoc, 1.100 millones de pesetas.