LIGA DE CAMPEONES El Madrid sigue en el buen camino hacia la novena Copa de Europa. El equipo de Vicente del Bosque inició de forma inmejorable la segunda fase y venció cómodamente en feudo del correoso, pero limitadísimo, Leeds merced a dos goles de Hierro y Raúl. El triunfo permite a los blancos ser optimistas a seis días de la Copa Intercontinental.
23 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Los madridistas, concentrados, pacientes y ambiciosos mostraron una superioridad abismal ante un rival que, incomprensiblemente, se clasificó para esta ronda en detrimento del Barcelona. Helguera aportó equilibrio y criterio al centro del campo merengue y Hierro fue inexpugnable en defensa. El Real Madrid se vio tan superior al Leeds que, por momentos, pudo gustarse en el toque y recrearse. Su dominio del balón y de la situación fue absoluto. Y es que sus jugadores son infinitamente mejores técnicamente que unos ingleses luchadores, pero arcaicos en su fútbol. El equipo Del Bosque _con Geremi, Iván Campo y Helguera como novedades en detrimento de Salgado, Karanka y Morientes_ tuvo la virtud de salir a buscar el Leeds en campo ajeno. Así, se adueñó de la zona ancha desde el pitido inicial. El partido, un monólogo del Madrid en la primera parte, se equilibró ligeramente en el arranque en la reanudación. El Leeds apretó más arriba y el juego se abrió. Curiosamente, el Madrid resolvió cuando peor jugaba.