La directiva granate analizó con Sáez la crisis del equipo

REDACCIÓN PONTEVEDRA

DEPORTES

No habrá medidas drásticas y el mensaje es de tranquilidad

18 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Tranquilidad y serenidad. Esa fue la conclusión a la que llegó anoche la directiva del Pontevedra en la larga reunión que mantuvo con el máximo responsable técnico Rafa Sáez, para sopesar y valorar el alcance de la crisis por la que está atravesando el equipo granate en los primeros compases de la competición. En ningún momento se ha llegado a cuestionar la continuidad de Rafa Sáez como entrenador. El técnico pontevedrés sigue contando con la confianza de la directiva y el objetivo que se persigue es el de enmendar la situación lo más rápido posible. Sáez ya se había pronunciado antes de iniciar el campeonato de liga que nunca sería un estorbo para la buena marcha del equipo y que sería el primero en abandonar la nave si le desbordaban los acontecimientos en esta su primera temporada al frente de un equipo profesional. Aunque la reunión de ayer estaba convocada desde finales de la pasada semana para decidir si se fichaba un guardameta que cubriese la baja de Lino Fervenza tras su grave lesión en la Copa Federación, la derrota ante el Alcorcón motivó que el tema principal de la misma fuese la marcha del equipo. Desde algunos sectores de la directiva se apuesta por el joven guardameta Moncho para cubrir la baja de Lino durante los dos próximos dos meses y medio. No obstante, hay opiniones contrarias que lo considerarían un suicidio teniendo en cuenta la falta de entrenamiento del canterano debido a una lesión de abductores que le impidió entrenarse. Nada más lesionarse Lino Fervenza Rafa Sáez ya había mostrado su deseo de incorporar a un portero de garantías que pudiese suplir a Jorge Pérez en cualquier eventualidad. Pretendía conseguir el visto bueno de la directiva en la reunión de ayer, pero los debates se centraron en la delicada situación deportiva por la que atraviesa el equipo.