FÚTBOL / SEGUNDA DIVISIÓN El Compostela se llevó el primer derbi gallego de la Segunda División al imponerse al Racing de Ferrol en el estadio de A Malata por 1-3. Tal y como se esperaba, fue un derbi vibrante, con más garra que juego, que no se decidió hasta sus últimos minutos y que rompió varias estadísticas.
10 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Los ferrolanos no perdían en A Malata desde hacia once meses, fue la primera victoria fuera de casa de la etapa Carlos Ballesta al frente del Compos o el hecho de que Pazolo, tras una larga lesión de diecisiete meses, anotara el primer tanto del Racing en su retorno a la Segunda División tras 21 años en el pozo de la Segunda B y Tercera División. Los ferrolanos jugaron bien en los primeros minutos del choque en los que arrollaron a su rival. Sin embargo, en la primera acción de ataque del Compostela un centro de Jacobo Campos es desviado por Aira al fondo de su propia puerta. El 0-1 facilitó el camino del triunfo a los compostelanos, que se defendieron con mucho orden y crearon peligro en las acciones de contraataque. Al Racing de Ferrol le faltó acierto de cara al gol. Manu Miranda fue el primero el perdonar, quisó color el balón por el segundo palo y el disparo se le fue. A los 34 minutos de juego, Villa tuvo el empate aunque no acertó. El ex-jugador de la cantera de Madrid se quedó sólo ante el meta Rafa, aunque en lugar de tirar decidió dársela a su compañero Borja, quien no pudo aprovechar la acción al estar tapado por un defensa. En la segunda parte, el técnico local acabó jugándosela de forma desesperada, ya que incluso sacó a uno de los centrales para dar entrada a gente de refresco arriba. Al Racing le sobró precipitación y le faltó cabeza, mientras que el Compostela, en rápidas acciones de contraataque creó mucho peligro. A los 72 minutos de partido, una genialidad de Fabiano permitió a Pedro Aguado anotar el segundo tanto para el Compostela. Fue el gol que sentenció a los ferrolanos. Sólo seis minutos más tarde, Pazolo anotó el 1-2 para los racinguistas, un tanto que parecía darles oxígeno. Los racinguistas echaron el resto para tratar de lograr la igualada, aunque a falta de cinco minutos para el final del encuentro Gudelj, situado momentos antes por Ballesta en el ataque compostelano para aprovehar su fuerza y velocidad, se escapó de su marcador y disparó con fuerza. El portero racinguista, Jorge Aizkorrete, sólo puede despejar el balón que llegó a Antonio Díaz, quien «fusila» al portero ferrolano y deja sentenciado el derbi con un tercer tanto para el equipo compostelano. Cero puntos en dos partidos significa un mal comienzo para los ferrolanos, aunque queda mucho tiempo para rectificar errores. El Compostela demostró en Ferrol, al igual que hizo en la primera jornada de liga frente al Betis, que esta temporada no va a mirar hacia abajo sino hacia la zona de arriba, ya que disponen de un equipo para aspirar al ascenso de categoría.