El kajazo se adjudicó la ronda después de que el segundo clasificado, Etxebarria, sufriese un pinchazo en el último tramo El monte Seixo no fue tan decisivo en la Volta a Galicia como se presumía y los gallos del pelotón no fueron capaces de arrebatar el jersey amarillo al kazajo André Teteriouk, que defendió con uñas y dientes su puesto de privilegio en la cumbre forcaricense. El asiático puso el broche de oro a una prueba marcada por el exotismo.
18 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Al margen de su victoria parcial y final, el podio de la ronda galaica vio pasar por lo más alto a un argentino _Martín Garrido_, y a un estadounidense de nombre tan desconocido como sonoro _Clinger_. La etapa respondió a muchas de las expectativas creadas. Nada más subirse la primera dificultad montañosa de la jornada, un grupo de ocho corredores _Jeker, Camenzind, Rubiera, Barbosa, Bertolini, López de Munain, Santos González y Rebollo_ rompió la armonía del colectivo y buscó la aventura. El pelotón no respondió y los dejó irse por delante. Los fugados llegaron a disponer de dos minutos y medio de renta que en ningún momento inquietaron a los favoritos de la prueba. Según pasaban los kilómetros, el grupo avivó su marcha y a la altura de Lalín, coincidiendo con las primeras gotas de lluvia, neutralizó a los escapados. Apenas quince kilómetros después, superada la meta volante de Silleda, Rubiera, Jeker y Curro García saltaron del pelotón. Alcanzaron una ventaja insuficiente, apenas un minuto y medio que el Banesto enjugó antes de llegar al último puerto. El Vitalicio quiso aprovechar su potencia atacando desde lejos. Luis Pérez y Domínguez, consecutivamente, escaparon de la disciplina del grupo en el que el Banesto seguía haciendo la tarea más dura. Por detrás, el pelotón según se avanzaba en el puerto iba perdiendo efectivos hasta quedar sólo los mejores. A media subida, comenzó la batalla por el triunfo en la Volta. Con Domínguez por delante y Sastre (Once) como puente con el pelotón surgieron los primeros escarceos de los gallos. Cuando todo se estaba jugando, el segundo clasificado, David Etxebarria, sufrió un problema mecánico que le obligó a cambiar de máquina. Perdió unos sustanciosos segundos y fuerzas que le impideron intentar el asalto al liderato. Aun así, el vasco consiguió enlazar de nuevo con el pelotón en el que saltó el que a la postre sería vencedor de la etapa, el colombiano Iván Parra, que superó a Sastre y a Domínguez. Botero, Piepoli y Escartín intentaron romper el grupo de los grandes para descolgar al líder, Teteriouk, pero no lo consiguieron. Parra se alzó con el triunfo de la etapa por delante de Heras y Mercado.