FÚTBOL / DEPORTIVO Diego Tristán, a punto de dar el sí al Deportivo, todavía sigue con la mosca detrás de la oreja. La mosca actual se llama Alfonso, juega en el Betis, y puede frustrar su contratación por el Deportivo. Su desconfianza no es para menos: en lo que va de verano ha estado a punto de incorporarse a cinco equipos de primera línea, pero los movimientos del mercado le tienen todavía entrenándose con el Mallorca, cuyo técnico, Luis Aragonés, ha dicho abiertamente que no cuenta con él para la próxima temporada.
08 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El Mónaco fue el primero en llamar a la puerta de Tristán, con 2.500 millones para el Mallorca, logrados con la venta del internacional Trezeget, pero finalmente el club francés se decantó por un jugador del país. Despúes de una oferta «de la Premier League, concretamente el Chelsea londinense, la Fiorentina irrumpió en escena con 3.200 millones de pesetas. Fue entonces cuando entraron a actuar las fuerzas de consanguinidad: el presidente del Mallorca, Antonio Asensio, consuegro de Lorenzo Sanz, ordenó absoluta prioridad al Real Madrid. El club blanco llegó finalmente a un acuerdo con el Mallorca (2.800 millones y el jugador camerunés Samuel Eto''o). Pero, para tragedia de Diego Tristán, Sanz perdió las elecciones, y su sustituto, Florentino Pérez, dio marcha atrás en la operación. Fallido el salto al Santiago Bernabéu, el jugador y su representante miraron hacia Vigo, donde el Celta no hizo ascos en ningún momento al joven delantero. Quien esta vez se cruzó fue el brasileño Catanha, muy cerca entonces del Deportivo. Sexto intento Ahora, en el sexto intento de Diego Tristán hacia «un grande», sólo lo separan unos pocos millones en la nómina. Tristán ha declarado con frecuencia que el Real Madrid es el equipo de sus sueños; su agente matiza las palabras asegurando que «tanto la ciudad, como el club y la afición del Deportivo colman sus aspiraciones».