El cuadro vigués jugará la final de la Intertoto al eliminar al Aston Villa El Celta disputará la final de la Intertoto ante el Zenit de San Petersburgo, tras doblegar al Aston Villa y ganarle ayer en Inglaterra por uno a dos. Los célticos obtuvieron el triunfo en los dos partidos disputados y demostraron ser un equipo muy superior al inglés.
02 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Una vez más, viajar a las islas británicas se le ha dado bien a los celestes. El conjunto vigués consiguió al principio lo que pretendía Víctor Fernández, que su equipo marcase un gol. La tensión que el ruidoso público inglés podía inculcar en el rival había quedado anulada con un tanto tempranero. La jugada de los dos futbolistas más en forma del equipo _no han tenido descanso_, Gustavo López y McCarthy, concluyó con el tanto del sudafricano. El delantero celeste lleva cinco goles en la Intertoto, y le hizo tres al Aston Villa. Aquí comenzó el particular show del colegiado suizo Schoch. Ambas formaciones, pero muy en especial la viguesa cayeron en desgracia ante el arbitraje. En primer lugar, dejó sin expulsar a Taylor por una dura entrada sobre Doriva merecedora de una segunda amarilla, pues ya había visto la primera. Luego, sí expulsó a Velasco por entender pérdida de tiempo, cuando sólo iban veinticinco minutos. Con el banquillo vigués desquiciado, en los últimos compases del primer período señaló dos penaltis a favor de los «villanos». El primero por un supuesto empujón de Cáceres que según los libros nunca es pena máxima y el segundo por lo que podía entenderse como juego peligroso de Juanfran. El primero se lo paró Pinto a Emerson, pero el segundo lo transformó en el empate Barry. Siete tarjetas amarillas, una roja y dos penas máximas después el árbitro indicó la llegada del descanso. Para entonces, Djorovic había entrado por Tomás y el Celta se encontraba enojado y confuso. Nadie podía explicar como un partido que estaba bajo control había caída en la sinrazón. Nadie, menos Schoch. Él tenía las explicaciones en su cabeza de un sinfín de decisiones sin sentido. La penúltima fue expulsar a Taylor, tras una dura entrada de Juanfran al comienzo del segundo tiempo. Los dos conjuntos estaban otra vez igualados en número de jugadores, y en goles. Djorovic lesionado dejó su sitio a Coira, y los locales parecían saber salir mejor de la locura arbitral. Thompson estrelló un balón contra el larguero y esto dio vida al cuadro inglés. Para podarla en su raíz surgieron las mismas tenazas celestes, Gustavo López y McCarthy. El argentino colgó un córner sobre la cabeza del sudafricano y este volvió a marcar con pasmosa facilidad. El partido parecía acabado y sólo faltaba conocer el rival de la final de la Intertoto. En Bradford, el Zenit goleaba al equipo local, accediendo a la final.