«Macedonia» difícil de digerir

VÍCTOR LÓPEZ VIGO

DEPORTES

M. MORALEJO

El Celta encarriló la eliminatoria en los últimos compases del partido El Celta obtuvo un buen resultado en su estreno en la Intertoto ante el Pelister al ganar por tres a cero, en un choque que no resolvió el equipo vigués hasta los minutos finales del encuentro. Este marcador le concede una buena renta para el partido de vuelta en Bitola.

15 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

La primera noticia de ayer es que al final, y tras dos días de incertidumbre, hubo partido. El Pelister llegó en las peores condiciones de preparación imaginables, pero con sus futbolistas centrados en vaciarse jugando al fútbol. A pesar de su modestia, de su escaso nivel deportivo y de una odisea en el espacio, primero terrestre y luego aéreo, rindieron con un esfuerzo encomiable. Los viajes de Alejandro Magno ya tienen un parangón en el mundo contemporáneo. Al cuadro local le costó entrar en el encuentro. Los celestes parecían sentir compasión del desgraciado viaje de su rival, y aún llevando el control del juego la falta de rodaje se dejaba ver. Doriva debutaba acompañando a Giovanella, Mena se estrenaba actuando por la banda derecha, y Pablo Couñago se desvivía para agradar en su reencuentro con el celtismo. Un mal bote, que casi sorprende a Pinto, y un disparo del único delantero macedonio, Sterjov, anotaban el inexistente bagaje ofensivo del Pelister. El primer gol celeste, serviría para allanar el camino de la tortuosa Intertoto. El jugador que acabó en mejor forma la temporada pasada, Tomás, realizó una carrera por su banda que culminó con un excelente centro cabeceado por el otro céltico más conectado en esta época de pretemporada, Benni McCarthy. La obsesión con la renta A día 15 de julio y con once meses de competición por delante, el sabor de un tanto llenó a los aficionados incondicionales, que quieren ver este año menos ocasiones desperdiciadas que en el pasado. Pensando en no sufrir malos tragos, ante las referencias de un posible «infierno» en el campo de Bitola, los célticos se centraron en la segunda parte en buscar una renta ahuyentadora de los supporters macedonios. El Pelister tenía clara su misión y lejos de caer en emboscadas, tendía sus propias trampas. El Celta caía en la apatía de un partido de precampaña, olvidando que este era oficial y que una victoria holgada era aconsejable. Víctor Fernández empezó a ver los problemas y desde el banquillo tomó como soluciones la entrada de Jonathan y Turdó para buscar un refrigerio. Pero los frutos macedonios, aunque pasaditos por el trasiego del viaje y verdes como su camiseta, estaban duros y muy díficiles de digerir. Los minutos finales los ablandaron y con sendos servicios de Jonathan, Fernando Cáceres y Benni McCarthy colocaron un resultado tranquilizador de tres a cero.