El Celta finaliza una intensa y agitada pretemporada

DEPORTES

FÚTBOL El Celta regresa esta tarde a Vigo dando por finalizada la concentración de pretemporada más tempranera de España. Desde el pasado 2 de julio, la plantilla trabajó su puesta en forma en el Balneario de Mondariz. Al margen del aspecto puramente deportivo, este período estuvo caracterizado por el retraso del francés Makelele, la marcha de Revivo y Mazinho, y la llegada de dos refuerzos: el portero argentino Cavallero y el medio campista brasileño Doriva.

12 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El 30 de junio, fecha establecida por el club para el regreso de los jugadores, se materializó el «caso Makelele», al no presentarse el jugador con el resto de los convocados. El tema se complicó con las declaraciones realizadas por el jugador francés desde su retiro vacacional en La Martinica. «Mi cabeza está en Valencia; cuando llegue allí seré feliz» fueron algunas de las frases que más daño causaron a la afición celeste. El jugador finalmente apareció en Vigo el 4 de julio reconociendo sus errores pero manteniendo sus esperanzas de ser traspasado a un grande. El mismo día, Horacio Gómez presentó al guardameta argentino Pablo Cavallero, adquirido al Vélez por 500 millones de pesetas. Pocos días después, mientras el presidente negociaba la incorporación de Vagner, otro brasileño, Doriva, era presentado por Alfredo Rodríguez. El jugador costó 800 millones y llegó procedente de la Sampdoria. Mientras llegaban estos refuerzos, dos símbolos del nuevo Celta abandonaban el equipo de distinta forma. El club rescindía el año de contrato que le restaba a Mazinho, que llevaba cuatro temporadas en el club, y Revivo aportaba cerca de 800 millones con su traspaso al Fenerbahce.