Desde hace 42 años no ganaba una jugadora de raza negra Venus Williams, de 20 años, es la nueva «reina» de Wimbledon. Se ha coronado después de doblegar a Lindsay Davenport en una de las finales de menos calidad de los últimos años.
08 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Williams, quinta cabeza de serie, se impuso a su compatriota, defensora del título y segunda favorita, por 6/3 y 7/6 (3) en una hora y veintitrés minutos. Venus consiguió 114 millones de pesetas y sube hasta el tercer puesto de la clasificación mundial. La final comenzó con media hora de retraso a causa de unas gotas de lluvia. Fue necesario hasta un tercer despeje de la lona que cubre la cancha para que Davenport y Venus pudieran empezar un duelo que distó mucho de responder a la indudable y superior categoría de ambas. Quizá los nervios de Venus y también la falta de condición física de su oponente influyeron de manera decisiva en la poca calidad del juego desarrollado. Venus perdió el saque del primer juego y lo recuperó en el siguiente. Una nueva ruptura de Lindsay en el cuarto supuso la ventaja que necesitaba Williams para caminar hasta el 6/3. La segunda manga fue, casi, casi, una sucesión de breaks. Venus disfrutó de una inmejorable oportunidad con 5/4 a su favor y saque, pero la desaprovechó y hubo que llegar al tiebreak, en el que la tenista de color no dio opciones a su rival, que hizo agua en el desempate definitivo.