El holandés Erik Dekker se impone en una etapa loca

BENITO URRABURU Enviado especial VILLENEUVE.

DEPORTES

MONDELO

Los corredores «volaron» a más de 46 kilómetros por hora Este Tour se ha vuelto loco. A dos días de llegar a los Pirineos, con un pelotón que nadie parece capaz de controlar, aunque el Once, el US Postal y el Mercatone se encargaron de poner un poco de orden, la media se elevó a más de 46 kilómetros por hora. Ganó el holandés Erik Dekker, que entró en solitario, seguido por el francés Xavier Jan y por el navarro Chente Garcia Acosta, tercero.

08 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El corredor del Banesto, que rueda muy bien en este terreno, no acaba de rematar su trabajo. Hace dos años, en Carpentras, acabó segundo, en una fuga con el italiano Nardello. El año pasado, en la Vuelta a España, también terminó segundo, con Moreni. Y esta temporada, en la Bicicleta Vasca, fue de nuevo segundo por detrás de Serpellini. En esta ocasión, llevaba a su lado hombres muy peligrosos, los holandeses, y estuvo hasta el final con los que se jugaban la carrera. Dekker atacó de lejos y fue capaz de mantener una diferencia imposible de rebajar para sus perseguidores. El del Rabobank está siendo el más peleón. En la primera etapa estuvo escapado y luego perdió catorce minutos. En la quinta, también se fugó y le cogieron a quinientos metros de la meta. Ayer, fue el superviviente de una escapada multitudinaria, de las que se repetirán en este Tour, donde nadie se muestra capaz de tener atado el pelotón.