Otra fiesta en Riazor

LIS FRANCO A CORUÑA

DEPORTES

EDUARDO

REGRESO A SEGUNDA B Sin estridencias, escaso de brillantez, pero sumamente práctico, el Deportivo B coronó una fase de ascenso rotunda de resultados y es nuevo equipo de 2ª B.

18 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Al cuadro filial le bastaba con un punto para lograr la machada. Su rival, el Marino, llegaba a Riazor más exigido. Precisaba la victoria. Y con esas dos premisas comenzó el partido. Los asturianos avisaron nada más darse la señal de salida. De hecho, se situaron bien sobre el césped, pero no contaron con la efectividad, esa arma punzante que esgrimen los blanquizules cuando menos se espera. Corría el minuto 9 y Xaco, de nuevo el mejor, extrajo de su pequeña bota una asistencia de lujo. Marcos Suárez no perdonó. El Marino evitó venirse abajo y empezó a mover la pelota con criterio. Pero fue el Fabril quien gozó de dos buenas oportunidades al contragolpe, su fuerte. En el min. 42, el colegiado amonestó a Fafián por pérdida de tiempo. Era su segunda amarilla, muy rigurosa, y tuvo que abandonar el campo. En la reanudación apenas se jugó al fútbol por dos causas: el colegiado no daba una a derechas, pitando todo al revés, y José María determinó el cambio de Marcos Suárez, cortando todo alarde de juego combinativo. Y llegó el empate. Fue en una falta que no acertaron a despejar los defensas y, a la cuarta, Mario la mandó rasa a la derecha del guardameta coruñés. Tocaba sufrir, porque el nivel físico de los locales tampoco atravesaba su momento más dulce. Y siempre había otro peligro; que el árbitro se inventase la mejor jugada del rival. En los cinco minutos de descuento, que se convirtieron en siete, hubo tensión. Cuando por fín se pitó el final: fiesta.