Gracias a un soberbio Thierry Henry, que marcó un gol y dio otro a Youri Djorkaeff, Francia vengó la afrenta de su eliminación hace cuatro años en semifinales de la Eurocopa inglesa a penaltis por la República Checa. Mientras Holanda logró el pase a costa de una débil Dinamarca.
16 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Con Zinedine Zidane una vez más de genial maestro de ceremonias, Francia ya está con un pie en cuartos de final y su vitola de favorito. Los checos conocieron esta vez el beneficio de la injusticia arbitral. El penalti señalado a su favor por el inglés Graham Poll, previa consulta con el juez de línea, fue una decisión errónea. El empujón de Deschamps a Nedved en carrera se produjo fuera del área. El tanto resucitó a un equipo aturdido por el tempranero gol de Henry. Por segunda vez en el torneo, Francia alineó un once titular integrado por futbolistas contratados por clubes extranjeros, incluido Barthez, recién fichado por el Manchester United. Lemerre tras el descanso rectificó para regresar al esquema de tres atacantes. Henry pasó al eje y Dugarry se incorporó al flanco izquierdo en sustitución de Anelka. Chovanec sentó a Gabriel para jugar con una defensa de tres y liberó a Zidane de la vigilancia de Bejbl. La apuesta táctica se decantó del lado francés. Djorkaeff revalidó el olfato goleador al anotar con un duro disparo. La desventaja fue insuperable para unos checos disminuidos por el desfondamiento de Nedved. Su único recurso era colgar balones en busca del coloso Koller, que mandó un testarazo al larguero en el minuto setenta. Fue el colofón a una despedida amarga. Holanda La selección holandesa se clasificó matemáticamente para los cuartos de final de la Eurocopa, tras derrotar por 3-0 a Dinamarca, gracias a goles de Kluivert, Ronald de Boer y Zenden, tres jugadores del Barcelona, en la segunda mitad. El equipo naranja, sin embargo, exhibió un juego paupérrimo durante el primer tiempo e hizo el mínimo esfuerzo para ganar. No obstante, tras marcar el primer gol se aprovechó para sentenciar de los espacios dejados en defensa por una Dinamarca que tuvo que arriesgar mucho, al saberse eliminada. El equipo danés disfrutó también de buenas ocasiones de gol y como sucedió contra la República Checa, la suerte estuvo del lado rival, ya que Gravesen envió un disparo al larguero en la primera mitad y Schonjberg falló un penalti en la segunda.