Morrissey, «en estado catatónico» por el ruido de las Fallas, suspende su concierto en Valencia

P. V. REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Morrissey, en una fotografía de archivo.
Morrissey, en una fotografía de archivo. Ben Birchall | Cordon Press

El artista afirma que, tras un largo viaje por carretera desde Milán, no ha podido dormir en el hotel valenciano debido al ruido de las festividades

12 mar 2026 . Actualizado a las 16:09 h.

Las Fallas han dejado «en estado catatónico» al cantante Morrissey. Tanto, que el exlíder de The Smiths ha tomado la decisión de suspender a última hora su concierto, previsto para este mismo jueves en el Palau de Les Arts de Valencia y el primero de los que dará en su gira en España, ante la imposibilidad de actuar tras no haber podido «descansar durante en la noche por el ruido», según un comunicado publicado en su web oficial. Aunque, como justificación, se escuda en que «el concierto no se ha cancelado», sino que son «las circunstancias» las que «lo hacen imposible».

Ya en un mensaje previo, titulado «Enajenado en Valencia», el equipo de Morrissey pormenorizaba en los detalles de los últimos días, en lo que describían como una verdadera odisea. «Tras viajar dos días por carretera desde Milán, Morrissey llegó a su hotel en Valencia a última hora del miércoles», empiezan diciendo sobre un cansancio durante el trayecto que esperaba recuperar con un merecido descanso en su habitación que nunca se produjo. «Cualquier forma de sueño o descanso a lo largo de la noche fue imposible debido al ruido del festival, los cánticos de tecno a altísimo volumen y los anuncios por megafonía», lamentan sobre la causa de que el cantante quedase «en estado catatónico».

Y ya entonces, para terminar el mensaje, advertían a los fans que tuviesen entradas para el recital que, por si acaso, comprobasen antes de ir que el concierto programado seguía en pie. Estos temores se cumplieron, y solo unas horas después dejaban claro que el concierto no se iba a producir por «privación de sueño» del artista. 

Una polémica más en la nómina de un cantante dado a las controversias, tanto por sus opiniones como por sus estrictas posturas en cuanto a las condiciones en las que actúa, y que ya llevó a otras cancelaciones de sus conciertos, como sucedió en el 2004 con su participación, finalmente cancelada, en el Festival Internacional de Benicàssim.

De hecho, es un modus operandi bastante habitual en el provocador artista de 66 años, que lanzó este año el flojo Make-Up is a Lie. De sus últimos 100 conciertos programados, ha cancelado o pospuesto prácticamente la mitad por diversas razones, que podían ser agotamiento, enfermedad —canceló su participación en las Noches del Botánico en Madrid por una «sinusitis aguda»—, reacciones a medicamentos o incluso a la venta de productos cárnicos en el recinto, ya que es un ferviente vegano y un gran activista por los derechos de los animales. En total, el británico ha cancelado unos 400 espectáculos a lo largo de su carrera, aunque muchos fueron reprogramados.