Crisis en la Berlinale: el Gobierno alemán aplaza la decisión sobre el futuro de su directora
CULTURA
Casi 700 representates de la industria del cine firman un manifiesto defendiendo la independencia institucional del festival del cine tras la polémica por las declaraciones de algunos galardonados sobre la postura de Alemania con respecto a la guerra en Gaza
26 feb 2026 . Actualizado a las 15:36 h.El Gobierno alemán aplazó este jueves su decisión sobre el futuro de la directora de la Berlinale, Tricia Tuttle, tras celebrar una reunión de urgencia a raíz de las críticas vertidas durante la gala de entrega de premios por algunos ganadores a la postura del Ejecutivo hacia la guerra de Israel en Gaza. «Las conversaciones sobre la orientación de la Berlinale continuarán en los próximos días entre la directora, Tricia Tuttle, y el consejo de supervisión» del ente que está detrás del festival de cine, dijo el portavoz del ministro alemán de Cultura, Wofram Weimer. El consejo de supervisión de la KBB, presidido por Weimer, se reunió esta mañana en la Cancillería para hablar de la futura orientación de la Berlinale.
En el centro de la polémica están las declaraciones del cineasta palestino-sirio Abdallah Alkhatib, premio a la mejor Ópera Prima con Chronicles From the Siege, que en la gala de entrega de premios del pasado sábado acusó al Gobierno alemán de ser «cómplice del genocidio en Gaza por parte de Israel».
El ministro de Medio Ambiente, Carsten Schneider, el único miembro del gabinete del canciller Friedrich Merz que había acudido a la ceremonia, la abandonó inmediatamente como forma de protesta, molesto también por una «amenaza implícita» pronunciada por Alkhatib.
«Nos acordaremos de todos los que estuvieron a nuestro lado y nos acordaremos de todos los que estuvieron en contra de nosotros, contra nuestro derecho a vivir con dignidad, o que eligieron el silencio», había dicho el cineasta. A esto se sumó la publicación por parte del diario Bild de una fotografía tomada supuestamente una semana antes, en la que Tuttle aparecía junto con el equipo de Chronicles From The Siege, varios de cuyos integrantes portaban la kufiya y banderas palestinas.
Mientras tanto, casi 700 representantes de la industria del cine defendieron la independencia institucional de la Berlinale como lugar de libre debate ante la reunión este jueves para definir el futuro de la directora del festival. «Como cineastas de dentro y fuera de Alemania, seguimos con gran preocupación los debates sobre la Berlinale y sobre la destitución de Tricia Tuttle. Defendemos la Berlinale como lo que es: un lugar para el intercambio», comienza la carta abierta, firmada entre otros por Sean Baker, Tilda Swinton, Todd Haynes, Ilker Çatak, Nadav Lapid, Shahrbanoo Sadat, Tom Tykwer, Andés Wood y Beth de Araújo.
Los firmantes aluden a las críticas a declaraciones realizadas por algunos ganadores de premios en el escenario, ninguna de las cuales, recuerdan, proviene de la dirección del festival, sino de cineastas invitados, y subrayan que la fuerza de un festival internacional «reside en soportar diferentes perspectivas y dar visibilidad a voces diversas».
Los firmantes de la carta recuerdan que «hacerse fotos con invitados internacionales forma parte de la práctica habitual de un festival de este tipo» y subrayan que «la visibilidad de diferentes identidades es expresión de una opinión pública abierta y democrática».
«Cuando declaraciones individuales o interpretaciones simbólicas derivan en consecuencias personales, se envía un mensaje problemático» en cuanto a que «las instituciones culturales se ven sometidas a la presión de las expectativas políticas», advierten. Según los firmantes, «cuando se decide el futuro de la dirección del festival en una reunión extraordinaria, hay mucho más en juego que una cuestión de personal».
«La independencia de las instituciones culturales no solo protege la libertad artística, sino también la capacidad de debate democrático en su conjunto. Si cada controversia trae consigo consecuencias institucionales, el debate se convierte en control», añaden.
En tanto, la sección berlinesa de la asociación internacional de escritores PEN expresó en un comunicado su malestar por el hecho de que esté en entredicho el futuro de Tuttle como directora de la Berlinale, a la que no se le pueden reprochar, sostiene, lo que puedan declarar los galardonados, amparados por la libertad de expresión.
Si Tuttle es despedida, la Berlinale sufrirá un daño inmenso como festival de relevancia internacional, advierte esta asociación, que llama a no permitir «una destrucción tan deliberada de la vida cultural alemana» y «una provincialización autoinfligida».