Javier Ramos: «No quiero decir que sea inmoral, pero a mí me chirría el «true crime»
CULTURA
El vigués publica su primera novela, el «thriller» titulado «Cara o cruz»
19 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Javier Ramos (Vigo, 1986), guionista del El Mundo Today, publica Cara o cruz, (Plaza & Janes) un thriller que reflexiona, entre otros temas, sobre el auge del true crime como cima del entretenimiento.
—¿Cuáles son los planteamientos iniciales del libro?
—El primero, divertirme. Quería partir de un asesino en serie que mataba a sus víctimas y les ponía una moneda, cada vez de más valor, acorde a lo que él considera que valía esa persona. Me gustó porque cada vez interesaría más a la policía, al ir ascendiendo el peso de la víctima en la sociedad. Después, se fue convirtiendo en otra cosa. Al final creo que hay bastante de actualidad porque habla de que la violencia es contagiosa y que cuando se traspasa una línea ya casi no se puede volver atrás, pero no es algo que yo pensara al escribir. También aparece el true crimen, algo que a mi me chirría. No quiero decir que sea inmoral, pero no me gusta hacer entretenimiento con nombres propios, víctimas y familiares. Volqué eso de manera inconsciente.
—Hablamos mejor de un thriller o de novela negra. En la novela negra clásica norteamericana hay crítica social.
—Yo diría que es un thriller. Es entretenido. Claro que es imposible que no haya síntomas de crítica al escribir, porque todos tenemos vivencias y opiniones que salen inconscientemente, pero no hay mucho peso en la crítica social.
—El hecho de que piense que la policía puede espabilarse más conforme va subiendo el nivel social de la víctima ya es un planteamiento crítico.
—Claro, pero es de sentido común, es así, desgraciadamente. No solo la policía, la sociedad, yo mismo, vemos gente durmiendo en la calle y al final ya ni llama la atención. Es complicado.
—¿Tiene influencia en su manera de trabajar el hecho de ser guionista?
—Sí, se nota. Soy un escritor muy racional. Genero el universo previamente, lo estructuro y cuando me pongo en la narración, prácticamente ya sé todo lo que va a pasar. Luego, en el proceso puedo cambiar algo, pero soy más de seguir un guion. Yo disfruto mucho en ese paso previo a ir creando la historia sin escribirla todavía. Es una fase que disfruto más que la narración o la reescritura, que también me gusta. Me encanta todo el proceso.
—Hablando de pasárselo bien y de su vinculación con El Mundo Today. ¿Hay humor?
—Pensaba que no, pero Alberto Marcos, el editor, me señaló cosas que rompían el tono de la narración por ser cómicas, y ni siquiera me daba cuenta de que lo eran. No hay comedia en esta novela, pero sí se fue colando, aunque no he metido chistes. Puede haber algún diálogo ingenioso, por no decir gracioso.
—¿Cómo construyó a los protagonistas, un policía y un periodista?
—El policía es el protagonista absoluto, luego hay un personaje que tiene mucho peso, que es el principal periodista de true crime de España. He leído sobre policías. A mí me interesa, sobre todo, su día a día, a qué hora se levanta, dónde toma el café y cómo persigue a los malos. Esas cosas hacen a la persona. Y el periodista, pues un poco parecido.
—¿Tiene algún significado la moneda que deja el asesino a sus víctimas?
—No. Más que realizar una crítica social, el asesino solo busca alimentar su ego. Yo no he querido reflejar que haya personas de primera o de segunda, aunque las hay, pero ese no es el objetivo de la novela. El objetivo de ese asesino, como ocurre con todos los asesinos en serie, es alimentar su ego y tener protagonismo. Es como una crítica a alguna gente que abandera causas que no le corresponde capitalizar, como si estuviera haciendo algo para la sociedad y, en realidad, lo que busca es notoriedad y pasar a la historia.
—¿Tendrá posteriores entregas el personaje de su novela?
—No lo veo. A mí me gustaría escribir algún día una saga, pero me interesa más escribir historias individuales y personajes nuevos.
—¿Lo pasan bien en El Mundo Today escribiendo esas alocadas noticias?
—Sí, es una empresa familiar y no tenemos ninguna presión. Nos divertimos mucho, aunque la actualidad daba más juego hace años, cuando había temas como la independencia de Cataluña. Cuando hay guerras y cosas similares da más bajón tener que hacer humor de eso. Lo de ahora es terrible, y la actualidad política es muy aburrida, porque siempre va de que uno es corrupto y el otro, también y se están insultando todo el día.