Fue el batería de la banda británica y, tras su disolución, participó en proyectos modestos. El lunes falleció a los 69 años
19 feb 2025 . Actualizado a las 17:26 h.The Jam hacía un sonido entre el r&b y el punk con el sistema nervioso sobrexcitado. Casi todo el mundo lo focalizaba en la guitarra de Paul Weller. Pero tras él se encontraba Rick Buckler aportando el beat, ese ritmo base sólido pero acelerado típico de los tiempos anfetamínicos del revival mod. The Jam eran el estandarte de la resurrección del movimiento que en los sesenta había liderado The Who. Junto al bajista Bruce Foxton, los tres dieron con la fórmula maestra que se manifestó como un estruendo con su extraordinario debut In The City (1977). La expresión power trio se creó para formaciones como aquella que la llenaban de significado.
El protagonismo se lo llevaba Paul Weller, con aura de portavoz generacional y una imagen magnética que eclipsaba a sus compañeros. A Rick parecía no importante, escondido tras una aparatosa batería con múltiples timbales más propia de un grupo de rock sinfónico que de una célula new wave. Desde allí, asomando la cabeza, manejaba ese ritmo que fue mutando hacia el soul de cimas como Town Called Malice.
La trayectoria de The Jam fue tan rápida como lo que sugería su música vivaz. Si en el emblemático año 1977 que puso el contador del rock de nuevo a cero debutaban junto a Sex Pistols y The Clash, en 1982 ponían final a la aventura por decisión de Weller. Rick lo aceptó, pero albergaba la vana ilusión de volver. De hecho, el retorno de The Jam quizá haya sido junto al de The Smiths el más deseado del pop-rock británico. La muerte de Andy Rourke en 2023 para los segundos y la de Buckler ahora frustran algo que, en todo caso, parecía imposible. «Tanto yo como Bruce hemos hecho montones de acercamientos a Paul para permanecer en contacto y él ni siquiera ha hablado con nosotros. Nunca entendimos lo que ocurrió», dijo a la revista Express.
Pese a la distancia que mantuvo con él durante todo este tiempo, Paul Weller se refirió ayer la noticia en su perfil de X con varios mensajes: «Estoy conmocionado y entristecido por la muerte de Rick. Estoy pensando en todos nosotros ensayando en mi habitación en Stanley Road, Woking. En todos los pubs y clubes en los que tocábamos cuando éramos niños, hasta que finalmente grabamos un disco. ¡Qué viaje!».
Por su parte, Bruce Foxton recordó que «era un buen tipo y un gran baterista cuyos innovadores patrones de batería ayudaron a dar forma a nuestras canciones. Me alegra que hayamos tenido la oportunidad de trabajar juntos tanto como lo hicimos», indicó.
El fin de The Jam y la vuelta a su repertorio con otro nombre
Tras la ruptura de The Jam Buckler quiso seguir involucrado en la música. Así, durante los años ochenta formó parte de Time UK y Sharp —aquí con Foxton—, formaciones efímeras sin gran éxito. También abrió un pequeño estudio de grabación. En los noventa dio un paso atrás. Abandonó la música y se dedicó a la carpintería, seguramente desencantado por la decisión de Weller de no mirar atrás.
En el 2005, sin embargo, protagonizó junto a Bruce Foxton una pirueta inesperada. Formaron una banda llamada The Gift para tocar los temas de The Jam. Ese grupo acabaría llamándose From The Jam y motivaría las burlas de Weller, ridiculizándolo: «Es un pequeño cabaré, pensaba que estábamos en contra de todo eso». Buckler dejó el proyecto en el 2009. En el 2015 publicó el libro That's Entertainment: My Life in the Jam. Actualmente, llevaba In Conversation, un espectáculo en spoken word. El 1 de febrero anunciaba la cancelación de algunas fechas. El 17 fallecía. Su mánager aludió a una «breve enfermedad» como causa.