Gladstone, la biblioteca donde no solo puedes leer los libros sino dormir entre ellos
CULTURA
Fundada a finales del siglo XIX por un ex primer ministro británico, cuenta con 26 habitaciones en las que pueden alojarse turistas, estudiosos o investigadores y llevarse alguno de sus 150.000 volúmenes
08 ene 2024 . Actualizado a las 08:47 h.Como una institución que tiene por propósito «la adquisición, conservación, estudio y exposición de libros y documentos». Así describe el diccionario de la Real Academia Española una biblioteca; es decir, es un espacio donde cualquier persona puede ir y solicitar un libro, diario o revista para leerlo. Sin embargo, en el Reino Unido hay un centro de esta naturaleza que no se ajusta totalmente a esta definición. ¿La razón? Sus visitantes pueden pasar la noche en ella y llevarse los libros a la cama, si así lo desean.
Se trata de la biblioteca Gladstone, ubicada en la pequeña localidad galesa de Hawarden (unos 355 kilómetros al noroeste de Londres). El centro cultural fue fundado en 1889 por William Gladstone, quien fue primer ministro en cuatro ocasiones (1868?74, 1880?85, 1886 y 1892?94) bajo el largo reinado de Victoria (1837-1901).
El político, quien llegó a formar una colección de más de 30.000 libros en su castillo de Hawarden, deseaba que el conocimiento contenido en ellos estuviera a disposición de todo aquel que estuviera interesado en leerlos. Y por ello compró un terreno en el pueblo vecino y comenzó a levantar un edificio para acoger sus volúmenes.
Pese a su avanzada edad, más de 80 años, el propio Gladstone participó en el traslado de los textos desde el castillo de Hawarden a su nuevo hogar temporal, a poco más de un kilómetro de distancia, realizando él mismo gran parte del trabajo manual, ayudado únicamente por su asistente de cámara y una de sus hijas, según aseguran desde la institución. El centro se convirtió en el primero de su naturaleza en el Reino Unido en ser fundado por un premier.
A su muerte, en 1898, el exmandatario dejó parte de su fortuna para el sustento de su biblioteca y para materializar su sueño de construir una serie de habitaciones para que los estudiosos venidos de lejos pudieran pasar largas temporadas realizando sus investigaciones. «(Él quería) reunir a lectores que no tenían libros y libros que no tenían lectores», escribió la hija del político, Mary Drew.
En 1902 se levantó el actual edificio de ladrillo rojo, proyectado por el arquitecto John Douglas, y en 1906 la biblioteca recibió a su primer huésped. Hoy, la Gladstone Library es la única biblioteca del Reino Unido en la que sus visitantes pueden pasar temporadas en ella.
Actualmente, la institución cuenta con 26 habitaciones ubicadas a solo unos pasos de los cerca de 150.000 libros que conforman su colección. Están dotadas de baños privados y conexión a internet. Sin embargo, los huéspedes no encontrarán una sola televisión. «Esto es para preservar el espíritu de estudio y reflexión, explican los responsables del centro en su página web.
En los 26 escritorios y numerosos sillones que hay en sus enormes salas de lectura de dos plantas, las cuales están llenas de libros desde el piso hasta el techo, distintos autores han comenzado, revisado o terminado 300 títulos que han sido publicados en la última década.
La biblioteca Gladstone acoge una importante colección de textos de historia, filosofía, literatura y arte, pero sobre todo de teología. Incluso tiene una capilla donde se celebran servicios religiosos.
Durante buena parte del siglo XX, la Iglesia anglicana utilizó la institución como un centro de capacitación. Sin embargo, esto ya no es así y hoy apenas el 30 % de los huéspedes son religiosos. Pasar una noche ronda entre los 150 y 200 euros, pero hay descuentos de hasta 40 % para estudiantes, religiosos y autores.