El filme encierra todo el catálogo de catástrofes y efectos especiales del realizador de origen alemán Roland Emmerich, al que el cine-espectáculo echará mucho de menos cuando decida retirarse
10 feb 2022 . Actualizado a las 08:59 h.Hueca. Pero divertida si entras a la sala —mejor equipada con sistema Isens, por aquello del barullo y la traca— dispuesto a descoyuntarte en complicidad con Roland Emmerich, un señor alemán que admiraba a Spielberg y que, comenzando los ochenta del pasado siglo XX, decidió poner rumbo a Hollywood para disponer del mejor carrusel de efectos especiales —digitales, aunque también de los otros— y dejar al planeta hecho un cisco en El día de mañana (2004) y 2012 (2009), y sendas entregas de Independence Day (1996 y 2016), aparte incursiones en otros géneros, siempre teniendo muy claro que el espectador apoquina para ver espectáculo en pantalla grande. Y él se lo da con creces. Lo cierto es que, vista la peli, uno ya mira a la Luna de otra manera y se la imagina hueca —spoiler, pero no queda otra…— y de qué manera. Insistamos: Moonfall es para ver como una gigantesca coña que solo rompe la gravedad del personaje al que da vida Halle Berry, porque el encarnado por John Bradley —de lejos, el mejor; un muy divertido friki a la americana— es la brújula que orienta el filme.
No hubo buenas noticias con la taquilla. Estrenada el pasado fin de semana, su bruto mundial apenas superó los 20 millones, un desastre para una inversión de 150. Pero conviene ser objetivos: el covid, la cuesta de enero, los palos de la crítica y el ambientillo pre-Óscar juegan en su contra y desincentivan la idea de ir a ver qué ocurriría si la Luna se sale de su órbita.
El desastre para la Tierra es fácil de imaginar, pero una vez más siempre habrá un grupito con bemoles dispuesto a subirse allá arriba y corregir su órbita antes de que unos chalados del Pentágono les manden un pepinazo atómico —una alternativa realmente fulera por letal para nuestra supervivencia…—, mientras comenzamos a padecer maremotos, terremotos, lluvias de meteoritos. En fin, todo el catálogo al dente del señor Emmerich, al que el cine-espectáculo —reconozcámoslo, no seamos cafres— echará mucho de menos cuando decida colgar las… cámaras, cosa improbable a corto plazo. Por lo de pronto, ya trabaja en una nueva Stargate y en Maya Lord, que sitúa a un conquistador español en manos de los mayas en el siglo XVI. Que el cine también es cachondeo, que sí.
«MOONFALL»
EE.UU., Gran Bretaña, China. 2022.
Director: Roland Emmerich.
Intérpretes: Halle Berry, Patrick Wilson, John Bradley, Charlie Plummer, Donald Sutherland, Stephen Bogaert, Michael Peña.
Ciencia ficción.
130 min.