«Petite maman»: En el corazón del bosque

Eduardo Galán Blanco

CULTURA

Céline Sciamma firma una pequeña obra maestra en torno a las vidas de tres mujeres: abuela, madre e hija

03 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Bergamín decía que el niño que fuimos nos persigue durante toda la vida y cuando llegamos a la vejez nos alcanza. Es algo que la cineasta francesa Céline Sciamma tiene muy presente en su nueva película, Petite maman, una historia de amor materno-filial que comunica las vidas de tres mujeres -abuela, madre, hija- en torno a la casa familiar, alrededor del bosque que la envuelve, manejando una hermosa reflexión sobre el espacio y el tiempo. Las presencias vestales de la madre y la abuela, la infancia imaginativa y libre de la niña, el paso fugaz de las sombras -las ramas de los árboles, proyectadas sobre la pared en la noche, son una pantera negra- componen un relato hipnótico alrededor de la identidad afectiva.

Se dice que, en general, los niños ven a los adultos siempre como adultos, incapaces de imaginarlos niños como ellos. La pequeña protagonista de esta película experimenta exactamente lo contrario. La familia acaba de perder a la abuela, que muere en un geriátrico. Al comienzo de la narración, hija y nieta recogen los enseres de la fallecida. Son esos objetos que van unidos a un momento decisivo de nuestras vidas, que no quieren separarse de nosotros.

La primera noche la pasan en la casa abandonada de la anciana, donde creció la madre de la niña protagonista. Todo está cubierto por la mortaja de las sábanas; los amores y miedos están ahí, uniendo a madre e hija. En el bosque, la niña encuentra a otra pequeña de su misma edad, muy parecida físicamente. Juegan, construyen una cabaña, hablan de esos arcanos que, de pronto, entran en sus vidas. El bosque es una figura imprescindible en los cuentos infantiles porque es posible perderse, porque al perderse es posible descubrir el misterio de hacerse adulto.

La sensibilidad, ternura y sutileza de Sciamma hace veraces y sencillas situaciones e ideas que a cualquier otro cineasta le pedirían innecesarias elipsis narrativas -cuidado con las elipsis, ahí puedes no contar lo importante- y sofisticados efectos especiales. Nada de eso es preciso aquí. Todo fluye con una sencillez que desarma y con la belleza del enigma. Las influencias de El espíritu de la colmena son evidentes, pero el estilo de Céline Sciamma es singular, prístino. La cineasta ya nos había enamorado con Retrato de una mujer en llamas, sin embargo, esta es su primera pequeña obra maestra.

«PETITE MAMAN»

Francia, 2021.

Directora: Céline Sciamma.

Intérpretes: Nina Meurisse, Stephane Varupenne, Margot Abascal, Joséphine Sanz, Gabrielle Sanz, Margot Abascal, Flores Cardó, Josée Schuller, Guylaine Péan.

Drama.

72 minutos.