Unos Globos de Oro en la picota por acusaciones de corrupción

oskar belategui MADRID / COLPISA

CULTURA

Tina Fey y Amy Poehler presentarán la gala virtual de los Globos de Oro 2021
Tina Fey y Amy Poehler presentarán la gala virtual de los Globos de Oro 2021 Danny Moloshok | Reuters

Los premios de la prensa extranjera en Hollywood se entregan en la madrugada del domingo al lunes en una gala virtual

28 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

«Los Globos de Oro son a los Óscar lo que Kim Kardashian a Kate Middleton. Más escandalosos, más basura, un poco más borrachuzos. Y más fácilmente comprables. Nada se ha probado». Así definió el cómico Ricky Gervais en la ceremonia del 2012 unos premios que ha presentado en varias ocasiones y que en España se verán en la madrugada del domingo al lunes (Movistar Plus, a partir de las 2 de la mañana). El alcohol que corre en las mesas donde se sientan las estrellas propicia que la gala sea siempre más divertida y desinhibida que los Óscar, aunque este año la pandemia obliga a adoptar un formato virtual. No habrá alfombra roja y los ganadores agradecerán su estatuilla vía Zoom desde su casa. Dos actrices cómicas compartirán las labores de presentación: Amy Poehler, desde el Beverly Hilton, y Tina Fey, desde el Rockefeller Center de Nueva York.

Netflix, cuyas producciones acumulan 42 candidaturas, se vislumbra como la gran vencedora de una ceremonia atípica en la que brillarán películas como Nomadland, Mank y El juicio de los 7 de Chicago, mientras que en series se repartirán los premios The Crown, Gambito de dama y The Mandalorian.

Todo será distinto este año en los Globos de Oro por culpa del coronavirus. Sin embargo, lo más relevante de esta edición es que, por primera vez en los 78 años de historia de los galardones, se ha puesto en entredicho la ética de la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood (HFPA por sus siglas en inglés), compuesta por 87 privilegiados periodistas a los que la industria agasaja para asegurarse nominaciones en la antesala de los Óscar. Sendos reportajes de Los Angeles Times y New York Times no dejan títere con cabeza.