«Perfumes», comedia dramática de Grégory Magne

Eduardo Galán Blanco

CULTURA

Fotograma del filme «Perfumes»
Fotograma del filme «Perfumes»

«Yo soy una nariz», proclama la protagonista, una especialista en la alta perfumería que se queda sin olfato y a la que da vida la notable Emmanuelle Devos

12 ene 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace ya veinte años, la algo antipática pero notable Emmanuelle Devos ya había interpretado a una superdotada de los sentidos en el thriller Lee mis labios, donde daba vida a una sorda de extraordinarias capacidades en lectura labial. En la comedia Perfumes, la actriz francesa encarna a una mujer que goza de un olfato único. En el pasado, la especialista lo fue todo en el mundo de las colonias -estrella de Dior-, pero ahora sufre inexplicables crisis de anosmia que la anulan por completo ya que su relación con el mundo radica en el apéndice nasal: «Yo soy una nariz», confiesa.

Afortunadamente, lo que puede parecer la sinopsis de un dramón pronto desemboca en una agradecida película de caracteres antitéticos, con la llegada de un conductor de alquiler divorciado que intenta conseguir la custodia compartida de su hija de diez años y que necesita dinero para alquilar un piso algo más grande que el apartamento de una habitación donde vive. Así, entramos en los terrenos de conocidos filmes como Paseando a Miss Daisy o Green Book, por poner solo dos ejemplos evidentes. Juntos, la ermitaña herida y el hombre directo y leal viven aventuras cotidianas en un mundo especializado de extraños trabajos aromáticos que van desde reproducir los efluvios de la réplica de una cueva prehistórica hasta tapar la fuerza del hedor de unos caros bolsos de cuero.

En esas extrañas misiones, conductor y conducida van intimando y el filme se abre con ternura hacia la tolerancia y la amistad; sobre todo, al respeto al contrario, incluso a la atracción por la diferencia. Y sin visitar una sola secuencia de amor o de tensión sexual, lejos, muy lejos, de la tradición de la guerra de sexos hawksiana.