«Puñales por la espalda»: Lobos con piel de cordero

Eduardo Galán Blanco

CULTURA

Una deliciosa película, homenaje a Agatha Christie, cargada de inteligencia y sentido del humor

04 dic 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Siguiendo la senda de aquellas películas de los años setenta que jugueteaban con las novelas de Agatha Christie -Un cadáver a los postres, ¿Quién mata a los grandes chefs? o Matar o no matar, ese es el problema-, parodiando sus personajes y estructuras, Rian Johnson -realizador de Brick y Looper- ha escrito y dirigido una deliciosa película cargada de inteligencia y sentido del humor. Puñales por la espalda es un homenaje al mundo de la abuelita de las masacres que todo amante de la Christie debería ver. Desnuda con gracia los lugares comunes de las investigaciones a lo Diez negritos, pero lo hace con amor, comprensión absoluta y respeto. Todo lo contrario, por ejemplo, de lo perpetrado por Kenneth Branagh en la reciente Asesinato en el Orient Express.

Aquí tenemos un escenario típicamente christiano: la muerte en extrañas circunstancias de un escritor multimillonario de novelas de misterio -divertido Christopher Plummer- trae a un detective hasta la casa en donde los familiares esperan la lectura del testamento. Todos podrían tener motivos para matar al patriarca.

En la neogótica mansión del millonario, atiborrada de muñecos que piden silencio, autómatas sarcásticos -ese marinero sacado de La huella- y una premonitoria colección de dagas, desde el gabinete del escritor, unos ojos enormes -unos globos oculares emasculados- lo presiden todo. Y es que, sin hacerlo de modo grosero o pedante, se reflexiona sobre el corazón de las novelas -y películas- de la vieja dama digna: la forma de mirar y las equívocas apariencias. «¿Qué hacemos con la verdad cuándo la descubres?», se pregunta el investigador tras encontrarse los múltiples trampantojos que disimulan la realidad. Pues «las pistas siempre son lobos con la piel de cordero». Buen resumen del mundo de la siniestra Agatha, gran especuladora de lo extraño en lo cotidiano.