«La casa del terror»: Lo raro es bueno

Este bien narrado homenaje a las películas de miedo sangrientas ofrece algunos atractivos para el espectador, incluso el no afecto al género


El estreno no llega puntual a las salas, en la última noche de octubre, como debería. Pero, aún fuera de fecha, jovencitos, máscaras y Halloween son tres ingredientes que, convenientemente combinados, dan sobradamente para un mini género -otro más, vivimos en la era del minifundismo genérico- que desde La noche de Halloween ha engrosado su filmografía hasta el hartazgo, especialmente durante las últimas décadas, al abrigo de la expansión globalizadora del puñetero «truco o trato».

En esa senda, La casa del terror nos ofrece un cuidado batiburrillo de homenajes a las películas de miedo sangrientas, llamadas slashers -psicópatas cercenadores que se ceban en los adolescentes- , siempre bebiendo en la sangre de la barata serie B. Es lógico, los directores de la cosa nacieron en 1984 y eso se nota. Cintas «antiguas» de los ochenta -como Motel Hell, La noche de los demonios y El misterio de la dama blanca- o más recientes -Terrifier, Monster House o Los extraños y su secuela- son hábilmente pirateadas, con la excusa de la cinefilia irredenta.

Pero, incluso para el no afecto al género, La casa del terror -que, por otro lado, está muy bien narrada-, dejando aparte el truco fácil, no es del todo descartable, sobre todo si tomamos lo más original y no nos quedamos con lo fagocitado. Por ejemplo, prestemos atención a la bien traída historia que nos desvela que la protagonista viene de un mundo de abusos, de otros miedos más reales, de otra casa del terror más cotidiana. La temerosa chica -interpretada por la joven promesa Katie Stevens- debe enfrentar sus sombras, mientras que sus compañeros, sencillamente, son hijos del tedio y no han conocido el horror real en sus vidas.

Sí, claro, el esquema es el habitual: en Halloween, los bien alimentados y aburridos cachorros de un campus de Illinois se meten en la boca del lobo -en la guarida del título original- atendiendo el reclamo de una fiesta extrema. Allí, un grupo de psicópatas disfrazados a lo tren chuchú -del diablo, de un payaso, de la bruja mala, de vampiro, de un fantasma-, les someterán a un puñado de bien ideadas y retorcidas torturas.

«Es Halloween, y en Halloween lo raro es bueno», dice una de estas hijas de la confortable América. Y ahí está la clave.

«LA CASA DEL TERROR»

[«HAUNT»]

EE.UU., 2018.

Directores: Scott Beck y Brian Woods.

Intérpretes: Katie Strevens, Will Britain, Lauryn Alissa McClain, Andrew Caldwell, Shazi Raja, Schuyler Hellford, Samuel Hunt, Justin Marxen.

Terror.

92 minutos.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos
Tags
Comentarios

«La casa del terror»: Lo raro es bueno