Para aprender a perder, el «Quijote»

CULTURA

José María Merino presentó en A Coruña, su ciudad natal, el libro «A través del Quijote»
José María Merino presentó en A Coruña, su ciudad natal, el libro «A través del Quijote» EDUARDO PEREZ

José María Merino juega en su nuevo libro con los elementos literarios del texto cervantino, una obra que aconseja leer «cuando entiendes lo que es la melancolía»

03 nov 2019 . Actualizado a las 10:25 h.

«Es una relectura del Quijote, hecha cuando ya uno es mayor y cuando se puede permitir el lujo casi de jugar con el Quijote, que es un libro que amo mucho, que me influyó mucho». Así explica José María Merino (A Coruña, 1941) la aventura que le ha llevado a escribir A través del Quijote (Reino de Cordelia). Evoca el escritor y miembro de la RAE que antes de leer esta obra «había leído muchos libros que venían del Quijote, empezando por Las aventuras de Huckleberry Finn, La vuelta al mundo en 80 días, La hija del Capitán... Y luego cuando leí el Quijote dije: ¡Anda!, si yo ya lo había leído». Confiesa que a partir de entonces «siempre quise escribir un poco el Quijote, entrar en ese mundo. Porque lo cierto es que todos queremos escribir el Quijote. ¡Todos!. Y así, poco a poco, fui metiéndome en esto». El resultado es el libro que esta semana presentaba en la sede de la UNED de A Coruña, abriendo una nueva edición del ciclo La creación literaria y sus autores: Encuentros con escritores, que organiza el Centro de Formación y Recursos del profesorado y coordina Javier Pintor, con Xavier Seoane en la mesa de debate.

Apunta Merino que el clásico de Cervantes «está lleno de sugerencias que se pueden desarrollar, como yo he hecho, con todo el respeto pero también con toda la osadía». Este libro es el «producto de muchos años, de hacer una relectura distinta metiendo cuentos, microrrelatos, de meter algún personaje como el profesor Souto, a Sabino Ordás, Francisco Rico, Martín de Riquer... Una serie de eminencias y también investigadores inventados». Es «jugar con elementos literarios para hacer una especie de Quijote imaginario dentro del Quijote verdadero».

Uno de los atractivos de este volumen son las ilustraciones ya que por sí solas constituyen una historia de cómo ha sido imaginado Alonso Quijano y los personajes que le acompañan casi desde su invención. «Mi padre tuvo el Quijote ilustrado por Daniel Urrabieta Vierge. -explica Merino- Lo heredó mi hermana pero por una inundación o algo así se perdió».