Kjell Askildsen, el mago noruego de la escritura sobria y el relato oscuro
CULTURA
El sello Nórdica reúne en el volumen «No soy así. Cuentos 1953-1996» prácticamente toda la producción breve del autor de «Un vasto y desierto paisaje»
17 jun 2019 . Actualizado a las 05:00 h.En el prólogo que redactó para una edición latinoamericana de los cuentos de Kjell Askildsen, decía el escritor argentino Rodolfo Fogwill que el autor noruego puede narrarlo todo «con personajes sin rostro ni más rasgos físicos que el detalle indispensable, con nombres que se olvidan de inmediato, sin tonos de voz; representando diálogos reducidos al mínimo [...]; con emociones transmitidas por una palabra o por un impulso a actuar; con climas y estaciones indicadas apenas por la luz o por ínfimas señales del cuerpo o del espacio natural; con tragedias resumidas por la simple evocación de una imagen visual y un clímax erótico logrados por el leve desplazamiento de una mano, o con odio significado por el movimiento de un cuerpo que sale a prender un cigarrillo. Con semejante material ha podido crear un mundo», corroboraba. Y es que en la misma Noruega de Karl Ove Knausgård -que lo explicita todo, que lo cuenta todo, que lo detalla todo, hasta lo más nimio- todavía reina Kjell Askildsen (Mandal, 1929), el mago del relato más oscuro construido con afilada economía de medios, una asombrosa precisión y un manejo intransferible -aunque ha sido comparado con Raymond Carver- de la elipsis. Al tiempo que su autoexigencia -que él siempre vincula a una búsqueda obsesiva del arte- ofrece cuentos de gran sobriedad y fuerza, también limita la extensión de su obra: solo escribe cuando tiene algo que escribir, afirma, porque, como anota uno de sus personajes, «ya hay demasiadas palabras en circulación por el mundo». Es así que casi toda su producción, cuando Askildsen está a punto de cumplir 90 años, está reunida en este volumen editado por el sello Nórdica, No soy así. Cuentos 1953-1996, que, ordenado cronológicamente, permite comprobar cómo su escritura, aun siendo aquilatada y perfectamente coherente desde el inicio, se va acendrando y ensombreciendo todavía más (y sutilmente). Ahora que los cuatro tomos de relatos del autor noruego publicados entre el 2002 y el 2008 por Lengua de Trapo son inencontrables, este libro se hace imprescindible.